La de Barreto, nueva vocera de la bancada conservadora

La de Barreto, nueva vocera de la bancada conservadora

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Las primeras movidas al interior del nuevo Congreso permiten avizorar lo álgido de esta legislatura y las condiciones reales en las que llegan muchos de los dirigentes, algunos en un claro fortalecimiento y robustez de sus equipos políticos, u otros en su defecto, en condición de debilidad y orfandad.

Para el contexto regional, esta situación es la que encontramos en la bancada de representantes tolimenses de la Cámara, así las cosas ya podríamos saber qué les espera a estos dirigentes en materia de agenda legislativa y de relacionamiento con el gobierno, y en consecuencia a los tolimenses con estos representantes.

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Congresitas tolimenses, más gobiernistas que independientes

Hasta el momento ningún representante en el marco de la Ley 1909 de 2018 (Estatuto de la Oposición) se ha declarado en oposición al gobierno uribista del Presidente Iván Duque; recordemos que dicho marco normativo determinó tres situaciones en las que tendrán que ubicarse los partidos y movimientos con asiento en el Congreso de la República, estos son los tres lugares donde se deben ubicar quienes los partidos y movimientos políticos: i) Oposición, ii) Independencia) y  iii) Gobiernistas.

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Por tanto, descartando la posibilidad de ver a alguno de nuestros representantes dentro de la oposición, deberá entonces revisarse las figuras de la Independencia y Gobierno o Gobiernistas que eventualmente puedan llegar a asumir nuestros Congresistas.

En ese sentido un sector importante de la política regional y local se muestra expectante a lo que los Representantes Jaime Yepes del Partido de la U,  Aquileo Medina de Cambio Radical y Ángel María Gaitán del Partido Liberal, puedan llegar a hacer, una vez sus colectividades decidan qué postura asumir frente al gobierno de Duque.

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De Yepes se ha dicho que con gran ansiedad viene haciendo lobby ante el propio Duque para sumarse a la bancada gobiernista, sin embargo los directivos del Partido de la U a nivel nacional han advertido que no descartan declarase en independencia y por consiguiente la capacidad de autonomía y negociación individual del Representante Yepes se vería reducida considerablemente.

Un camino similar transita Aquileo Medina de Cambio Radical, este primíparo en la Cámara de Representantes esta también a la espera de la postura que su colectividad asuma frente al actual gobierno y de esa forma poder avanzar en su agenda legislativa.

Por su parte la situación más exótica la vive el dirigente Liberal y reelecto Representante Ángel María Gaitán, pues se debate en medio de la tormenta interna que atraviesa el Partido Liberal a nivel regional y nacional, y que según se ha podido conocer, lo tienen hoy más cerca de Cesar Gaviria y el liberalimo gobiernista, que del propio Mauricio Jaramillo.

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Este último su jefe político y gamonal liberal del que tampoco se tiene certeza a cuál de los bloques políticos al interior del liberalismo se unirá; si al bloque gobiernista o al de la disidencia gestada por antiguos sectores galanistas como los del ex Ministro Juan Fernando Cristo, Luis Fernando Velásquez y el propio Juan Manuel Galán.

Ante este panorama, las miradas se posan sobre los representantes gobiernistas, dentro de ellos naturalmente debe destacarse el nombre del Representante Ricardo Ferro, electo por el Partido Centro Democrático, partido al cual pertenece el Presidente Duque; hasta aquí, ninguna novedad. Por lo tanto, se espera que el Representante Ferro sea recompensado en los próximos días con algunos cupos burocráticos dentro del Gobierno Nacional, sin embargo su novatada e inexperiencia en medio de una gran jauría de dirigentes diestros a la hora de ubicarse dentro del gobierno, pueden pasarle una mala jugada.

 

 

En la lista le siguen la dupla conservadora y gobiernista en cabeza de José Elver Hernández ‘Choco’ y Adriana Magalli Matiz ‘La de barreto’. Sobre ‘Choco’ no hay mucho que agregar, información conocida en días pasados daría cuenta de las buenas “porciones” burocráticas en el ámbito Departamental y que le servirían para que desde ya, empiece a afinar el terreno que lo llevaría directo al palacio del mango en el 2024.

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Es decir, mientras algunos están en campaña para las elecciones del 2019, ‘Choco’ por el contrario, desde ya lo estaría haciendo para la campaña del 2023. Como dirían por ahí, no habría retén que por ahora detenga al Representante Conservador José Elver Hernández.

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LaPipa.co buscó contactar al Representante José Elver Hernández para que nos aclarara los rumores que lo señalan de haberse quedado con instituciones como el ICBF, SENA, INVIAS y hasta el Fondo Nacional del Ahorro, sin embargo, no obtuvimos respuesta alguna del dirigente. De tal suerte que a juzgar por sus antecedentes, no descartamos que dichos rumores terminen convirtiéndose en realidad, pues en el departamento son pocos los que dudan de la capacidad de Hernández para exigir quedarse con estas instituciones.

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Con quien si pudimos dialogar fue con la Representante Adriana Magali Matiz, con ella no solo hablamos sobre su cercanía con el Gobierno Duque, sino que aprovechamos para preguntarle por las las movidas que tuvo que gestar en estas primeras semanas al interior de la Cámara, para lograr un espacio en la Comisión Primera de Cámara de Representantes, en la Comisión de Equidad de Género y como Vocera del Partido Conservador en la misma corporación.

Según la Representante, estas designaciones obedecen a su propósito de rescatar y enaltecer al interior del Congreso la preponderancia de la dirigencia política tolimense. Para ella, es un imperativo volver a cimentar las bases de un liderazgo con peso político como otrora lo fueran grandes dirigentes de la región.

La proyección de Adriana Magali Matiz en el Congreso

Sobre la vocería de Matiz del Partido Conservador en la Cámara, nos dijo que fue un voto de confianza de la bancada conservadora a la labor desarrollada por José Elver Hernández, quien durante la última legislatura del periodo pasado fungió como vocero del partido azul, sin embargo, otras fuentes consultadas, señalaron que dicha vocería es una especie de premio de consolación, pues la verdadera vocería la interior del gobierno Duque por parte de los Conservadores la tiene la propia Vicepresidenta Martha Lucia Ramirez.

Sumado a lo anterior, recientemente vimos la reaparición del Expresidente Pastrana, quien asumió la presidencia de la colectividad y de manera inmediata se tomó la foto junto a Gaviria y Uribe, con el fin de enviar un mensaje claro al país sobre el verdadero poder detrás del poder.

Por otro lado, ‘La de Barreto’, aun no ha logrado engranar y/o compaginar con el Gobierno Duque, pues si bien en el pasado la Representante hizo parte del Centro Democrático, y en su momento fue ‘La de Uribe’ en el Tolima, el haber saltado del uribismo para el barretismo, la distanciaron de ese sector político.

Muestra de ello, fue su ausencia en el primer “Taller Construyendo País” que ofició el Presidente Duque en la Ciudad de Girardot. A este espacio al que sí asistieron otros dirigentes regionales el barretismo Matiz brilló por su ausencia y por el contrario, anunciaban junto con el senador Miguel Barreto su visita al Municipio de Rioblanco tal como se aprecia en su cuentas de Twitter.

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Por otra parte, su designación en la Comisión Primera de Cámara de Representes parece tener una mejor connotación, pues allí la Representante Matiz se fogueará con los mas destacados Representantes a la Cámara de las diversas colectividades y desde esta comisión tendrá la posibilidad de conocer en detalle los mas importantes proyectos de Ley y de Acto Legislativo que se surtan al interior del Congreso.

Este espacio realmente sorprende, pues no es fácil que un “primíparo” en el Congreso logre un lugar en esta Comisión. Allí Matiz debatirá de manera permanente con congresistas como Angela Maria Robledo (exfórmula vicepresidencial de Gustavo Petro), German Navas Talero del Polo Democrático Alternativo, Juan Carlos Lozada del Partido Liberal, Alfredo Deluque del Partido de la U, entre otros.

Así las cosas, unas son de cal otras son de arena, y la Representante Adriana Magali Matiz tiene un espectro interesante en el Congreso para sacar adelante su agenda legislativa. A juzgar por las comisiones en las que quedaron los demás dirigentes tolimenses, quien mayor proyección tiene es ella, pues es de destacar que la Representante también integra la Comisión Legal para la Equidad de la Mujer, espacio donde tendrá una vitrina más para darse a conocer como Adriana Magaly Matiz y dejar atrás el calificativo de campaña que la identificó como ‘La de Barreto’.

La JEP le ganó el pulso al uribismo

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Para la Corte Constitucional el Congreso de la República no tiene la competencia para establecer penas y sanciones diferentes a las que están establecidas en el Artículo 13 transitorio del Acto Legislativo 01 de 2017 sobre el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición.

Por lo tanto, si el Congreso quiere establecer una pena diferente, por ejemplo, para los delitos sexuales contra menores, tendrían que introducir una reforma a la constitución para que estos delitos sean tratados por la justicia ordinaria y no por la transicional.

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Delitos sexuales en el marco del conflicto

Este es uno de los puntos más polémicos en la reglamentación de la JEP. La senadora Marizta Martínez del partido de la U propuso que la ley ordinaria juzgara los delitos sexuales cometidos contra niños, niñas y adolescentes para que los victimarios no tuvieran la posibilidad de acceder a las penas alternativas de la ley Estatutaria para la paz.

Sobre el tema, la presidenta de la JEP explicó que si el delito sexual en contra de menores fue en el marco del conflicto, puede acceder a los beneficios de penas alternativas que ofrece la JEP, pero si este delito no tiene nada que ver con el conflicto entonces el caso pasa a ser juzgado por la justicia ordinaria.

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Por otro lado, el  magistrado Antonio Lizarazo explicó que en el modelo de justicia transicional, las sanciones no se imponen en relación con la naturaleza de los delitos, sino en cuanto al grado de reconocimiento de verdad y responsabilidad, reparación de las víctimas y garantía de no repetición.

Extradición

Con la polémica viva por el caso de Jesús Santrich, el uribismo había propuesto que la JEP no pude decretar pruebas sobre delitos que están en proceso de extradición, a lo que Linares precisó que en los casos que aplique, “la Corte Suprema de Justicia y el Gobierno Nacional son los que tienen la última palabra en materia de extradición”.

En resumen, la Corte ratificó el Artículo 19 transitorio del Acto Legislativo 01 de 2017 que establece una prohibición de extradición a los miembros de las FARC por delitos anteriores al 1 de diciembre de 2016 y una posibilidad de extradición para los delitos posteriores definidos por el mismo artículo, es decir que en el caso de demostrarse que los delitos se cometieron porsterior a la firma de los acuerdos de paz, se remitirá a la justicia ordinaria para que sean investigados en Colombia, sin exclur la posibilidad extradición.

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Sala especial para militares en la JEP

Una sala especial con nuevos magistrados con un proceso de juzgamiento especial y único era la propuesta del centro democrático en este punto. Aquí la corte tumbó por completo esta iniciativa y ratificó que los militares que hayan cometido delitos en el marco del conflicto armado deberán pasar por la JEP en las mismas instancias que los otros actores.

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Inhabilidades de magistrados de la JEP

En las modificaciones del Congreso se habían impuesto inhabilidades a la mayoría de los magistrados por haber participado como abogados en casos de derechos humanos, proceso judiciales relacionados con el conflicto armado y a quienes han demandado al estado.

Aquí nuevamente la Corte declaró que estas inhabilidades no eran ajustadas a la ley ya que el Congreso no puede poner requisitos adicionales a los que ya están establecidos en la Constitución.

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Participación en política

La Corte Constitucional determinó que a quienes se les aplique las sanciones propias podrán seguir teniendo la posibilidad de participar en cargos políticos, siempre y cuando la sanción no acarree privación de la libertad, con lo que la persona no perdería sus derechos políticos pero sí estaría inhabilitado para ocupar cualquier cargo público.

Cabe recordar en este caso los tipos de sanciones que establece la justicia transicional, las cuales son:

las sanciones propias se darán cuando haya verdad, justicia, reparación y no repetición, y no conllevan necesariamente una restricción de la libertad. Las sanciones alternativas serán aplicadas a quienes no acepten responsabilidad en hechos del conflicto y pierdan el juicio, o lo acepten en la fase condenatoria antes de que haya sentencia. Ellos tendrán de cinco a ocho años de cárcel. Y las sanciones ordinarias serán para quienes no acepten responsabilidad y a la postre sean encontrados culpables. Acarrean penas de 15 a 20 años en la cárcel. También estará la sanción de la exclusión, que permitirá a la JEP expulsar a quienes hagan violanciones graves o reincidan en los delitos.

Así se movería el uribismo y el vargasllerismo en la periferia para las elecciones de 2018

Así se movería el uribismo y el vargasllerismo en la periferia para las elecciones de 2018

Por: Germán Gómez Polo

Las encuestas que se han conocido en las últimas semanas dan luces sobre cuáles son los candidatos con más opción para llegar a la Casa de Nariño. Sin embargo, y tal y como quedó demostrado con las mediciones que se hicieron durante la campaña del plebiscito para refrendar el Acuerdo de Paz, las realidades podrían ser otras.

No sólo pasó en esa ocasión en Colombia, sino en Estados Unidos, con la disputa política entre Donald Trump y Hillary Clinton, y el Brexit en Reino Unido. Sobre todo, en la jornada electoral que se avecina, el país, la opinión pública y los medios de comunicación no pueden desconocer que en la política colombiana juegan una serie de factores que podrían tener mayor incidencia en los resultados esta vez.

Si bien Sergio Fajardo ha encabezado varias encuestas hasta el momento, hay elementos históricos y pragmáticos que convierten el escenario político colombiano actual en uno de los más complejos.

Por ejemplo, el desgaste del proceso de paz y la baja aprobación del presidente Juan Manuel Santos han fortalecido el discurso de un sector del país que ha mostrado oposición a los acuerdos, de ahí que el candidato que resulte de la coalición de Uribe y Pastrana, es decir, Iván Duque Márquez, Marta Lucía Ramírez o Alejandro Ordóñez, tenga la oportunidad de capitalizar esa fuerza política, convertirla en votos y fortalecerse frente a otros candidatos de la baraja presidencial.

Por otra parte está Germán Vargas Lleras, un candidato que no sólo tiene un discurso fuerte y similar al del uribismo en cuanto a la “mano dura”, sino que detrás de él hay toda una estructura política sólida y una gestión de ocho años, desde el gobierno de Santos, como ministro de Vivienda y como vicepresidente, que se convierten en unas de sus mayores fortalezas en las regiones más alejadas del territorio colombiano.

Es precisamente en ese sentido que la Corporación Nuevo Arco Iris presenta el primero de tres informes titulados El voto silencioso en la Colombia periférica, en el cual hace una comparación sobre la actividad política y las posibilidades del uribismo y el vargasllerismo de cara a las presidenciales de 2018.

La investigación completa cuantificó las tendencias y comportamientos políticos en 1.091 municipios con menos de 200.000 habitantes y 14 ciudades intermedias de 5’877.000 habitantes, cuyo comportamiento electoral es similar y en las que se presentan hegemonías electorales, para llegar al 60,2 % del total nacional.

El estudio no tuvo en cuenta el 39,8 % urbano que vive en las 17 ciudades más grandes del país y parte de la premisa de que el uribismo y el vargasllerismo son las tendencias políticas que los demás rivales enfrentarán en los próximos comicios.

 

 

Según el documento, luego del plebiscito del 2 de octubre de 2016, el debate escaló más allá del Sí y el No y tomó fuerza una nueva posición que se centró en la revisión de los acuerdos de paz.

“Ese elemento nuevo fue el vargasllerismo, que hoy no sólo ha consolidado su punto de vista, sino que ha forzado a sus eventuales contendores a asumir su discurso”, señala el informe.

De hecho, Cambio Radical, partido de Vargas Lleras, asumió en el Congreso una oposición férrea a los acuerdos de paz, sobre todo en asuntos relacionados con la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) y las circunscripciones especiales, y pasó de ser una colectividad aliada del gobierno de Santos a hacerle la guerra a la implementación en el Legislativo.

De acuerdo con el análisis de los investigadores Hernán Pedraza Saravia, Sinduly Giraldo y Tilcia García, se puede decir que Vargas Lleras “gobierna en 195 municipios, es segunda fuerza en 181 y, en tiempo récord, trastocó las coordenadas uribista-antiuribista”. La cuantificación de las votaciones, dice el informe, deja concluir que el vargasllerismo domina en la región Caribe, el altiplano cundiboyacense, Nariño y Norte de Santander.

Compite con el uribismo en Antioquia, el Eje Cafetero, Valle del Cauca, Tolima y Huila.

Por otra parte, y basado en resultados electorales recientes en los municipios periféricos tenidos en cuenta para este primer informe (603 de los 1.091), existen 373 municipios que mantienen su fidelidad al expresidente Uribe y a los postulados que se desarrollan desde su partido político.

Sin embargo, hay 252 municipios “volátiles” proclives al antiuribismo y 162 decididamente antiuribistas. De igual manera, luego del estudio se pudo concluir que la “ofensiva vargasllerista” en Antioquia ha tenido éxito en 17 poblaciones de tradición liberal, en cinco de origen conservador y en dos que no han tenido antecedentes, para sumar 25.

A pesar de que Vargas Lleras no es el puntero único en las recientes encuestas, los demás candidatos tienen claro que es un contrincante de cuidado y que dispone de las maquinarias que marcan las diferencias en las jornadas electorales, en muchos casos por encima del voto de opinión.

Una razón importante para ver las encuestas sólo como un ítem más entre los elementos para tomar decisiones estratégicas y electorales.

 


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El uribismo radical alcanzó punto de inflexión

Por Andrei Gómez-Suárez

Álvaro Uribe se ha comportado como el líder malcriado de la gallada del barrio durante los últimos cinco años. Su posición se ha radicalizado gracias a que ha ido ganando apoyo por parte de un amplio sector de compatriotas. Ellos han interiorizado el marco de referencia emocional promovido por Uribe para interpretar la realidad. Sin embargo, la primera semana de junio la popularidad del proyecto uribista ha llegado a su punto de inflexión.

Antes de explicar porque ha llegado al punto de inflexión, pondré un ejemplo para mostrar porque digo que Uribe se comporta como el líder malcriado de la gallada del barrio. Mi intención no es descalificarlo, sino llamar la atención sobre su actitud intransigente, celebrada por sus fervientes seguidores y el impacto que tiene en el país.

Imaginemos que en nuestro barrio se está organizando una fiesta para celebrar la integración de una gallada que se habían enfrentado a otras galladas durante varios años. Muchos vecinos del barrio celebran. Durante la organización de la fiesta el chacho de una de las galladas se siente excluido y empieza a circular mensajes en contra de la fiesta.

El chacho argumenta que debe ser tenido en cuenta para la organización de la fiesta. Por tanto, es invitado a que se sume a la fiesta. Pero el chacho declina la invitación y dice que es necesario hacer otra fiesta, organizada por él, con otra comida y otra banda. Los integrantes de esta gallada además empiezan a amenazar a la comunidad diciendo que harán trizas la fiesta si sus exigencias no son tenidas en cuenta.

Sin lugar a dudas la situación preocupa a diversos sectores del barrio. Saben que la gallada es poderosa e intimida a la gente. La comunidad teme que al participar en la fiesta los muchachos puedan tomar represarías. La intimidación incluye incluso a algunos miembros de la gallada que no están del todo convencidos de la actitud del chacho; pero chacho es chacho y si no defienden a toda costa sus demandas, serán vistos por sus colegas como traidores.

Tristemente, el control social que ejercen muchas galladas en diferentes lugares de Colombia, muestra como cuando las comunidades permiten que los chachos impongan sus reglas se ven sometidos a la ley del más fuerte que beneficia a unos pocos, en detrimento del bienestar común.

La incapacidad de controlar a estos muchachos intransigentes, termina creando un caldo de cultivo para que la insensatez y el rencor entre galladas impongan las reglas de comportamiento social en los barrios. Si a esos muchachos alguien les hubiera puesto limites, si no los hubieran dejado intimidar a todo el barrio, seguramente habrían contribuido a la sociedad.

Uribe, durante su gobierno mostró un comportamiento autoritario, limitado por el respeto a las decisiones de las cortes y la voluntad ciudadana. Pero desde el año 2012, estando por fuera del gobierno, empezó a comportarse como un muchacho malcriado al que no le gustaban las decisiones del gobierno.

Durante los últimos 5 años ha conformado una gallada de seguidores que vociferan en contra de los acuerdos, que intimida a quienes están de acuerdo con el gobierno, y que quiere impedir que la sociedad colombiana se meta de lleno en un proceso de reconciliación.

Recurriendo a falsedades, tergiversaciones, y a la manipulación emocional Uribe ha encontrado un canal de comunicación que ha ampliado su base de apoyo gracias a que muchos compatriotas han quedado atrapados en su discurso, celebrando cada arenga contra la paz.

Otros muchachos como Alejandro Ordoñez se han envalentonado con su ejemplo y lanzan campañas radicalizando a sus seguidores aún más. Estos muchachos tienen mucho que ganar, pero ¿que gana la sociedad colombiana con estas voces radicales que se niegan a pensar un futuro sin rencor?

La semana pasada, cuando Uribe despotricó del país en Atenas, muchos compatriotas pusieron el grito en el cielo. Néstor Osorio, el Embajador de Colombia en el Reino Unido, dio ejemplo al jalarle las orejas a Uribe; algo poco común en Colombia, donde dejamos que los chachos hagan y deshagan. Sus palabras fueron contundentes:

La respuesta generalizada de los colombianos a la actitud de Uribe, incluso de sus seguidores, marca desde mi perspectiva el punto de inflexión del crecimiento del discurso uribista. Si a esto le sumamos la dejación del 60% de las armas por parte de las FARC, me atrevo a decir que Uribe no podrá comportarse más como el chacho que se tira la fiesta. Permítanme cerrar este artículo explicando rápidamente porque.

Seguidores y simpatizantes de este proyecto político se han dado cuenta que con la postura radical de Uribe Colombia tiene mucho que perder. Esto quedó claro en varias conversaciones que sostuve esta semana en Medellín, cuna del uribismo.

Un taxista, me dijo, por ejemplo, “a pesar que uno es crítico de todo lo que les están entregando a las FARC, no se justifica hablar mal de Colombia en el exterior.” Y cerró diciendo que votaría por alguien distinto: “para que los políticos de siempre dejen de utilizar a los colombianos.”

Pero, además, la dejación de armas certificada por las Naciones Unidas empieza a desmontar la desconfianza frente al cumplimiento de las FARC, que es la bandera uribista. Las fotos de las armas le dan la certeza a muchos compatriotas que estamos pasando a otra etapa. El conductor de la Universidad de Antioquia que me recogió en el aeropuerto José María Córdoba lo puso claramente: “que esas armas no se utilicen más, siempre va a inclinar la balanza para apoyar el proceso de paz, aunque no sea la verdadera paz.”

Vea: Galería: Farc le dijo adiós a las armas

Si Uribe no se percata de este cambio de los colombianos y sigue comportándose como el chacho de la gallada anti-paz, una minoría insignificante de compatriotas lo acompañaran en el 2018, como le ocurrió a UKIP en el Reino Unido en las pasadas elecciones. El uribismo radical llegó a su punto de inflexión.

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