En lo organizativo la tarea que asumimos es la renovación política del partido. Estamos ampliando nuestras bases, oxigenando las direcciones y tratando de reducir las brechas generacionales, bajo la comprensión de la UP no es un partido auténticamente comunista. 

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Clara López presentará candidatura por firmas

Clara López presentará candidatura por firmas

La ex ministra de Trabajo y ex candidata presidencial por el Polo Democrático, llegó a Ibagué a hacer campaña. Desde que salió del gobierno Santos, y de su propio partido del que hasta hace poco fue presidenta,  se encuentra promoviendo una gran convergencia nacional para la Presidencia de la República, cuya bandera sea la defensa del acuerdo de paz.

Sin embargo, hasta el pasado domingo la nieta del ex presidente Alfonso López Michelsen destapó sus cartas, dado que se había especulado que, de presentar una nueva candidatura a la presidencia, lo haría con el aval de la Alianza Social Indígena.

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Clara López habló con lapipa.co sobre la gira nacional que acaba de empezar y cuyo objetivo es recoger un millón de firmas para darle fuerza a su aspiración electoral y construir un espacio de convergencia llamado “Todos somos Colombia”.

En el Tolima fue recibida por los liberales cercanos al ex jefe negociador en La Habana, Humberto De la Calle, el progresismo, que lideran Marco Emilio Hincapié y el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo; y por los ex militantes de Polo Paz.

 

LP: ¿Qué es Todos somos Colombia?

CL: Es un espacio de convergencia, de búsqueda de tejer aquello que nos une y no lo que nos separa. Porque estamos convencidos que llegar juntos en una amplia convergencia de todo el espectro que defiende la paz es una necesidad histórica para elegir una coalición comprometida con la implementación de los acuerdos, la profundización de la democracia, el pago de la deuda social y la erradicación de la corrupción.

Todo esto pasa por entender que la paz no va a caer del cielo, hay que construirla y la paz verdadera se construye desde los territorios, de ahí que haya tomado la decisión antes de postularme como candidata presidencial, para lo cual vamos a buscar recoger un millón de formas, de darme a la tarea de visitar todas la regiones de Colombia para escuchar qué está en los corazones de la gente y ver si encontramos el hilo conductor que nos pueda llevar a construir una visión unificada de nación.

LP: Hay sectores que consideran que el tema de la paz no va a ser principal en la agenda del 2018, ¿qué piensa de eso?

CL: Estoy en total desacuerdo, no nos podemos dejar arrebatar la bandera de la paz, que es una bandera humanitaria que hace parte de los anhelos de la humanidad desde siempre.

Esa paz está cercana, la tenemos que cuidar, es un brote que tenemos que alimentar, que tenemos que promover. Por eso, decir que pasemos la página de la paz es un sinsentido, ¿cómo vamos a construir democracia, desarrollo, territorio, si seguimos enfrentados entre hermanos?

A eso llaman ciertos sectores de la sociedad que con la bandera del “castrochavismo”, el odio y el miedo quieren que retrocedamos. La paz está a la orden del día y la consigna no es “paz o” es “paz y”: paz y desarrollo, paz y cambio, paz y territorio, paz y democracia.

Pero ninguno de esos aditamentos es posible si primero no consolidamos la paz. Por eso elegir en 2018 una coalición comprometida con el proceso de paz, su implementación, las reformas políticas y sociales que reclama el pueblo colombiano es una necesidad, no una opción sino una necesidad para no dar marcha atrás.

LP: ¿Cómo lograr un consenso entre las personalidades de centro-izquierda que se destacan en las encuestas?

CL: Lo que está en las encuestas es un reconocimiento al campo democrático y alternativo que está en la mente de los colombianos, si sumamos todas esas personalidades da más del 50% de la intención de voto en el espectro político colombiano.

Cómo construir y tejer esa convergencia, lo primero es que no podemos empezar diciendo convergencia sin aquel, sin el de acá o allá, los vetos no pueden ser de recibo como punto de partida de una convergencia.

Lo segundo es que la convergencia se debe organizar no alrededor de “quien” sino alrededor de “qué”, ese es el punto central, una plataforma de cumplimiento fiel de los acuerdos, de garantía de cambio social y generar las condiciones para lo que se ha planteado desde muchos sectores, lucha contra la corrupción, pagar la deuda social atrasada durante tantos años de conflicto.

Una convergencia sin vetos ni cerrojos, alrededor de una plataforma conseguible y de largo aliento, un mecanismo donde todos se sientan bien representados, muchos buscan poner cerrojos para no competir con otras personas de la convergencia, por eso me parece que una consulta ciudadana o cualquier mecanismo que se pueda idear para que todas esas personalidades emulen, para que quien tenga el mayor favor lo respaldemos todos para garantizar una candidatura unificada, alrededor de una plataforma unificada que nos garantice que podamos ganar las elecciones.

LP: ¿Se podría pensar en una coalición en que participen las Farc-EP?

CL: En la política como en cualquier aspecto de la vida se necesita coraje moral y el coraje moral es atenerse a lo que uno cree, a lo que se asemeja a la verdad.

Usted no puede invitar a través de un acuerdo luchado con tanta dificultad durante tantos años para conseguir la paz política negociada, para que se reincorporen los alzados en armas a la legalidad y después botarles la puerta en la cara.

Yo estoy en contra de cualquier “Apartheid”, de cualquier discriminación de carácter político, social o económico contra las Farc, me parece que debemos tener los espacios abiertos, la mente abierta y el entendimiento de que la paz la construimos todos, sin vetos ni cerrojos.

LP: ¿La posible coalición “Clara, Petro, liberales”, podría encontrarse con los “NI-NI”?

CL: Creo que es una necesidad encontrar los vasos comunicantes para generar una convergencia unitaria, de lo contrario no vamos a tener la fuerza necesaria para llegar.

Hay que recordar que en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 2014, Oscar Iván Zuluaga le ganó por 500 mil votos a la propuesta de paz de Juan Manuel Santos y en el plebiscito no se logró revertir esa circunstancia y ganó el No por un pequeño margen que fue suficiente para tener que renegociar los acuerdos.

Así que si todas las fuerzas del SI, no se unifican, si no tenemos la grandeza de no poner vetos y cerrojos, vamos a perder, eso no lo perdonaría el pueblo colombiano.

LP: ¿Por qué no se le ve fuerza a los diálogos con el ELN?

CL: Eso es parte del ambiente que se ha creado en contra de la paz, como si eso ya no fuera importante y por eso todos gritando “que pasen la hoja y hablemos de otra cosa”, pero quienes hablan así son quienes se oponen al proceso de paz y lo han hecho a lo largo de los años incluso con mucha ambientación por parte de algunos medios de comunicación.

Es una lucha dura pero el ELN también tiene que poner de su parte, en un ambiente de paz política negociada con las Farc los espacios de tolerancia para los actos de salvajismo que ha cometido el ELN no pueden ser de aceptación, yo le digo al ELN que tiene que demostrar su disposición, ojalá se pudiera negociar un cese al fuego bilateral, pero en caso de que no se pueda, el ELN debería dar una lección y decretar un cese unilateral para demostrar su voluntad de paz.

LP: ¿Qué opina de las consultas populares contra la gran minería?

CL: La democracia territorial es lo que está en marcha, es lo que va a salvar al medio ambiente y los territorios para las comunidades, obviamente se ciernen terribles peligros porque los grandes intereses económicos no quieren atender la voluntad de comunidades campesinas y agrícolas que defienden el agua, los bosques, su terruño, y la gran minería contradice todas esas aspiraciones.

Yo defiendo el derecho de los pueblos a autodeterminarse, hace parte de la carta de derechos que la Constitución le otorgó a las autonomías municipales.

La constitución dice con nitidez meridiana, el subsuelo es del Estado no de la Nación, y el Estado lo componen la Nación, los departamentos, los municipios.

Se debe buscar a través del diálogo concretar soluciones y vías, pero la imposición de la Nación sobre la voluntad de la gente que habita sus territorios, los protegen y defienden no es una opción.