“La Comisión de la Verdad es un grito contra el silencio”: Boaventura de Sousa

“La Comisión de la Verdad es un grito contra el silencio”: Boaventura de Sousa

Por: Comisión de la Verdad

El coliseo de la Universidad Javeriana de Bogotá fue el escenario del conversatorio ‘Verdad y democracia: la construcción de nuevas ciudadanías’, que contó con la participación de Boaventura de Sousa, Francisco De Roux y la moderación de Carolina Cepeda, directora de la Maestría en Estudios Internacionales de la universidad.

Apenas iniciaba la intervención de De Sousa, cuando el murmullo y las quejas de los asistentes que no habían logrado ingresar al coliseo le interrumpieron. El portugués detuvo su presentación para pedir a los organizadores que dejaran entrar a los ansiosos concurrentes. Pasaron algunos minutos, el coliseo alcanzó su capacidad total y Boaventura retomó su presentación.

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Se definió como un demócrata y de inmediato entró en materia, destacó la importancia de la verdad y el peligro que han significado las llamadas ‘fake news’, o noticias falsas, para las democracias en las elecciones recientes.

“La búsqueda de la verdad es de suma importancia para construir democracias sólidas. Debemos fortalecer esa búsqueda (…) Las ‘fake news’ son un grave problema para las democracias. Se manipula la opinión de la gente. La ignorancia se produce activamente y eso tiene consecuencias”, aseguró.

A continuación, De Sousa se refirió a la importancia de hacer una reforma agraria para lograr la paz y relacionó el reclamo de tierras con los recientes asesinatos de líderes sociales en el campo colombiano. “En Colombia están matando a los líderes sociales y es por la tierra”.

Su interlocutor, el presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco De Roux, reforzó la importancia de la verdad para lograr una estabilidad política acorde a la necesidad actual del país. “Nosotros no estamos en contra de ningún partido. Estamos en contra del miedo, de las ‘Fake news’ y del silencio cómplice”, dijo.

Y continuó destacando la importancia del pueblo colombiano en el proceso que desarrolla la Comisión, “avanzar a la democracia solo será posible si tenemos el coraje de conocer la verdad. Tenemos que encarar ese dolor”.

Finalizó su intervención enviando un mensaje al público asistente, compuesto esencialmente por jóvenes estudiantes, “cojan este país y cámbienlo” dijo, recibiendo un sonoro aplauso.

A modo de conclusión, Boaventura de Sousa, quien hace parte del Consejo Asesor de la Comisión de la Verdad, retomó la palabra y cerró el conversatorio haciendo referencia al crucial momento que vive el país y a la misión que tiene la entidad en los próximos años.

“Este es un momento para que Colombia articule sus luchas. Estamos en un momento importante. Hay que ser fuertes (…) La Comisión de la Verdad es un grito contra el silencio. Contra un silencio podrido. Hay que denunciar para lograr una convivencia sana”.

El comisionado Alfredo Molano habla sobre el conversatorio.

Carolina Cepeda habla sobre el conversatorio


Publicado en: Comisión de La Verdad

La hora cero de la Comisión de la Verdad

La hora cero de la Comisión de la Verdad

 

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La Comisión de Esclarecimiento, Convivencia y no Repetición en Colombia (CEV) surge y es regulada con el Acto legislativo 01 de 2017 (artículo transitorio 2) y por el Decreto 588 del mismo año.

El primero condensa las principales disposiciones del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR) y el segundo, las funciones, el mandato, las atribuciones y la metodología de esta Comisión.

Estas normas fueron producto del Acuerdo Final entre el Gobierno y las FARC, como parte de un sistema de transición política y jurídica hacia la terminación del conflicto armado entre las partes.

La Comisión se concibe como un instrumento extrajudicial, cuyas decisiones deben entenderse como complementarias de los distintos mecanismos que conforman el SIVJRNR. La Comisión actuará durante tres años y contará con un período previo de seis meses para preparar su funcionamiento y elección de los comisionados.

Para ampliar: La Comisión de la Verdad: el epicentro de la Verdad, la Justicia y la Reparación

 

¿Quiénes la integran?

 

De izquierda a derecha: Francisco de Roux, sacerdote jesuita, quien la preside; Carlos Guillermo Ospina, Lucía González, Carlos Beristain, Alejandra Miller, Alfredo Molano, Marta Ruíz, Maria Patricia Tobón, Saúl Franco, Alejandro Valencia Villa y Ángela Salazar.

 

Hace un poco más de un año que se conocieron los nombres de las once personas que conforman la Comisión de la Verdad.

Según Jefferson Jaramillo, estudioso de estas comisiones, la novedad consiste en que “los escogidos no son expertos consumados, ni personajes notables de la vida política y social, como estábamos acostumbrados en Colombia”.

Por el contrario, “los comisionados tienen en común trayectorias sensibles a los desafíos territoriales de la paz en Colombia. Claro que hay académicos, además de defensores de derechos humanos, expertos en trabajo psicosocial, periodistas y un militar ampliamente conocido en las Fuerzas Armadas”.

El punto a favor, según Jaramillo, es que “todos comparten un conocimiento de las comunidades locales, ya sea por acompañamiento directo, por investigación académica no extractiva, por asesoría legal o psicosocial para el empoderamiento local, o por haber hecho pedagogía de memoria con potencial transformador”.

A diferencia de otras comisiones que han sido enteramente masculinas, esta vez resalta la participación de cinco mujeres:

  • Una abogada indígena (María Patricia Tobón);
  • Una conocedora en carne propia de la violencia en el Urabá (Ángela Salazar);
  • Una economista con doctorado en estudios de género (Alejandra Miller Restrepo);
  • Dos expertas en estrategias de difusión pública de la información y de pedagogías locales y regionales de la memoria (la periodista Martha Cecilia Ruiz y la arquitecta Lucía González Duque). Ellas dos en particular aportarán estrategias pedagógicas para divulgar lo que la Comisión produzca.

El presidente de la Comisión será el padre jesuita Francisco de Roux, sin duda uno de los mejores tejedores de vasos comunicantes entre Desarrollo y Paz en territorios fracturados por la guerra.

“Con Francisco de Roux a la cabeza, es posible que la Comisión contribuya a bajar la tensión entre víctimas y victimarios. Su papel no será académico. De Roux servirá como levadura crítica para propiciar empoderamientos creativos de las comunidades para la convivencia pacífica en el presente y en el futuro”, afirmó el profesor.

Puede leer: Pacho de Roux sobre líderes sociales: “era gente buena y justa, que luchaba de forma no violenta”

Distribución territorial

El enfoque territorial señala un norte fundamental en el modo de actuar de la Comisión. Los comisionados trabajarán desde los territorios y no solo desde un escritorio en Bogotá.

De acuerdo con lo publicado en la metodología, la CEV concentrará su trabajo en nueve macroregiones: Región Caribe e insular, Costa Pacífica; Antioquia, Córdoba y la región cafetera; Región surandina: Valle, Cauca, Nariño y Putumayo; Magdalena medio; noroeste: Santander, Santander del norte, Arauca, Casanare; Región central: Boyacá, Cundinamarca, Tolima y Huila; El suroriente: la Orinoquía y la Amazonía; y Bogotá, D.C.

También tendrán presencia en los territorios étnicos y sedes internacionales, pensando en las personas que tuvieron que exiliarse a causa del conflicto armado.

De acuerdo con el mandato de la CEV, el enfoque territorial propende por una mejor comprensión de la historia y dinámicas regionales del conflicto y las particularidades de los territorios afectados, los patrones comunes y diferencias, y de la manera como se afectaron las relaciones entre los actores y el ordenamiento del territorio.

El enfoque territorial implica para la Comisión: a) lograr intervenciones coherentes con la realidad social, política y económica de los territorios; b) ser flexibles e integrales; c) propiciar espacios de conversación y participación de los actores territoriales en los procesos misionales, generando las capacidades necesarias para que los propios territorios puedan gestionar su vida y la construcción de la paz; d) superar las intervenciones sectoriales y poblacionales, para entender las dinámicas complejas de las regiones.

Al Tolima le corresponde la región centroandina, y estará coordinada por un equipo de cuatro personas bajo la coordinación de Anascas del Río Moncada, relatora del informe “De los grupos precursores al Bloque Tolima”, del Centro Nacional de Memoria Histórica.

Para ampliar: Memoria Histórica publicó informe sobre el Bloque Tolima

 

Proyecto contra la verdad inició su trámite

Proyecto contra la verdad inició su trámite

Con información de Colombia 2020

El miedo de los defensores del Acuerdo de Paz, de que en un gobierno uribista se atacara lo pactado en La Habana, empieza a tomar forma. Primero fue el proyecto del Centro Democrático y Cambio Radical para crear una sala especial para militares, lo cual, en la práctica, significaría sacarlos de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Ahora, apareció un nuevo fantasma. Se trata de una reforma constitucional para evitar el acceso a información reservada por parte de la comisión de la verdad, la JEP o la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

Contexto: Estos son los dos ‘articulitos’ que el uribismo le cambió a la JEP

La iniciativa es de autoría del representante a la Cámara por el Centro Democrático, Óscar Pérez  Pineda, y uno de los ponentes es el representante Álvaro Hernán Prada -hoy investigado por la presunta manipulación de testigos-. Los congresistas uribistas asumieron la tarea de legislar en función de restringir el mandato de las entidades pertenecientes al Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, creadas a partir del Acuerdo de Paz suscrito entre el Gobierno y las Farc.

El texto propuesto por el proyecto de acto legislativo es corto, pero ha desatado el rechazo total de la institucionalidad.

Y es que la iniciativa tiene un solo artículo, el cual modifica un aparte de la Constitución Política, en el sentido de que ni la Comisión de la Verdad, ni la Unidad para la Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, ni la Justicia Especial para la Paz:

 

En ningún caso y bajo ninguna circunstancia, podrán solicitar, requerir, pedir u oficiar a las entidades públicas de cualquier orden, a los organismos de control, a los servidores públicos y a los particulares que cumplen o cumplieron funciones públicas, información, datos, documentos de carácter reservado, documentos de altísima sensibilidad, información sometida a reserva, o cualquier otra operación relacionada con información estatal o documentos de cualquier índole, en donde se señale, indique, mencione, describa, o especifique información relacionada con la seguridad nacional, tales como operaciones militares, operaciones estatales, operaciones de inteligencia, operaciones de contrainteligencia o cualquier otra información que atente o ponga en riesgo mínimo la seguridad nacional o de cualquiera de sus agentes”, indica el texto.

 

A su vez, la propuesta sostiene que ninguna entidad de estas podrá “requerir ningún tipo de información personal contenida en hojas de vida, historial personal, listas de miembros o datos relacionados con la vida profesional o privada del personal de los servicios de inteligencia y contrainteligencia de las Fuerzas Militares, de la Policía Nacional y de los organismos de seguridad e inteligencia del Estado”. Y, finalmente, define como “falta gravísima, tanto para quien solicite como para quien suministre la información a que se refiere este artículo”.

Y por si fuera poco, el parlamentario uribista, en la exposición de motivos del acto legislativo, que usualmente sirve de sustento técnico de la iniciativa, es utilizada para atacar a la comisión de la verdad.

 

“Además, sin que sea este hecho el más relevante para la proposición de este proyecto de Ley, no es un secreto que al interior de la Comisión existen distintos matices ideológicos, donde la mayoría de sus miembros son de una tendencia de izquierda, declarada por ellos mismos en diversos artículos y en sus propias redes sociales, a lo largo de los años que duraron las conversaciones de paz en La Habana; incluso donde muchos han mostrado aquiescencia con algunos de los más macabros hechos ejecutados por las guerrillas y con algunas de sus ideologías; lo cual hace que se cree un manto de dudas sobre la utilización que se pueda derivar de la información a la cual puedan acceder. Ello es una garantía de poca reserva”.

 

La iniciativa comenzó su trámite en el Congreso con una audiencia pública, realizada en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes. Al respecto, el representante Pérez dijo que no participó en la citación y que él solo es el autor, pero que le corresponderá a la comisión primera y sus ponentes el trámite del articulado.

Eso sí, defendió su iniciativa y explicó: “¿Qué es lo que busca el proyecto? Que ninguna autoridad ni institución le pueda pedir información sensible para el Estado. No entiendo por qué tanta sensibilidad del padre de Roux; entonces, él tiene derecho a conocer toda la información del Estado por lo de la tal comisión de la verdad. Entonces en caso de guerra con Venezuela, toca revelar dónde están los tanques. El alcance del proyecto no es esconder información de responsables de crímenes. La información que requieran estas instituciones, bienvenida, mientras no ponga en peligro la seguridad nacional ni la soberanía nacional”, expresó Pérez Pineda.

Un concepto contrario al que emitieron en la audiencia pública los representantes de las entidades del sistema de verdad, justicia y reparación, así como de entidades como la ONU, la Procuraduría General de la Nación o el Archivo General de la Nación.

Todos manifestaron su rechazo a la propuesta, la consideraron inconveniente e inconstitucional.  Además, coincidieron en advertir que el planteamiento del proyecto viola la Convención Interamericana, la normatividad internacional y los derechos de las víctimas. Además de rechazar el proyecto del Centro Democrático, los participantes de la audiencia pública brindaron su apoyo a la Comisión de la Verdad, a la JEP y a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por desaparecidas.

Al respecto, el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, expuso la naturaleza de la entidad, la normatividad nacional e internacional que la protege y envió, fiel a su estilo, un contundente mensaje de paz y reconciliación.

Pero al mismo tiempo, elevó un fuerte rechazo al autor del proyecto.