Deforestación y su impacto en los emblemáticos Delfines Rosados

Deforestación y su impacto en los emblemáticos Delfines Rosados

Foto tomada por: Fernando Trujillo de la Fundación Omacha

Después del Acuerdo Paz en Colombia se incrementó exponencialmente la deforestación en el país. Las cifras del Ideam evidencian que entre octubre y diciembre de 2018 se tumbaron aproximadamente 43.000 hectáreas de bosque solo en los departamentos de Guaviare (9,8%), Meta (13,1%) y Caquetá (45,9%).

Si bien estos departamentos tienen una alta concentración de deforestación, la Amazonia y parte de la Orinoquía son las regiones más afectadas, ya que persiste la detección temprana por deforestación con el 75%. Dicho porcentaje equivale alarmantemente a un poco más de 200.000 hectáreas de bosque arrasados.

Esto se debe a que, en cierta medida, varios territorios que eran gobernados por las Farc-EP quedaron a la merced de intereses que están concentrados en la expansión de la frontera agrícola, el fortalecimiento de cultivos de coca, la promoción de la ganadería extensiva, la agroindustria, la extracción minera y la provocación de incontrolables incendios forestales para el acceso y nuevo uso de tierras.

Estas prácticas inadecuadas sin una visión sostenible y equilibrada cada vez son más visibles e impactantes, puesto que el agua se agota, hay mayor cantidad de animales en peligro de extinción, las tierras están perdiendo su fertilidad, los cambios ecosistémicos están obligando a animales selváticos a migrar para sobrevivir y el cambio climático se siente fuertemente tanto en zonas rurales como urbanas en Colombia y el mundo.

En este sentido, la tala de nuestros bosques es un problema latente que sin un trato sostenible puede ser caótico, ya que la interdependencia entre la vida animal, vegetal y humana es inevitable. Sin árboles, los ríos no tendrán los nutrientes necesarios y suficientes para la vida acuática. Con la disminución de la vida en los ríos, las plantas y los animales no tendrán sus alimentos. Finalmente, con poca vegetación y fauna, el ser humano no podrá alimentarse ni sobrevivir a la escases.

Sabemos que la Amazonía y la Orinoquia han sido dos de las regiones más afectadas por la deforestación en nuestro territorio. Pero además entendemos que estas dos regiones de Colombia abarcan la mayor diversidad del planeta y son consideradas como uno de los territorios más megadiversos.

Esto se debe a que se han descrito más de 40.000 especies de plantas, cerca de 2.700 especies de peces, 1.200 especies de aves, 427 de mamíferos y 428 de anfibios.

delfin

De acuerdo con el estudio de Fernando Trujillo y María Díazgranados de 2012, la evolución de estas regiones ha sido marcada por trasgresiones marinas y de agua dulce, lo que dio lugar a la compleja estructura hidrológica que hoy caracteriza a la Amazonia y a la Orinoquia. Es por ello que hace más de 50 años unos científicos reportaron, a partir de la composición química y de color del agua, la existencia de diversos tipos de ríos en estas regiones colombianas.

Se habla en particular de tres tipos de ríos: los de color lechosos con riqueza en nutrientes, los de color oscuro con ph ácidos y pobres en nutrientes y los de aguas claras o con coloraciones rojizas pobres en nutrientes que no albergan muchas especies acuáticas.

Los ríos que nacen de los Andes son de color lechoso y los encontramos en gran parte del territorio del Amazonas, Meta, Guaviare, Caquetá, Putumayo, Mamoré y el Napo. Entre los ríos que nacen de zonas selváticas de color oscuro con gran diversidad de especies, pero con una biomasa baja tenemos el Inírida y el Bita en Colombia. Y de los ríos claros, pobres en nutrientes y con pocas especies de peces, se destacan los que nacen en el Escudo Guayanés, que comprenden algunas pequeñas partes del Amazonas, Guainía, Vaupés, Vichada, Meta y Caquetá.

La presencia de los Delfines Rosados en nuestros ríos de la Orinoquia y de la Amazonia muestra la riqueza en nutrientes de nuestros ríos. Además, los Inia geoffrensis son los delfines de río más grandes, pues su longitud puede alcanzar 1.8 metros y su peso puede ser de hasta 180 kg.

delfin1

Los Delfines Rosados se alimentan de peces a partir de la ecolocalización y de la formación de grupo para congregarlos, acorralarlos y devorarlos. Su dieta también tiene tortugas de agua y crustáceos. Es por ello que la complejidad hídrica de los ríos del Amazonas y de la Orinoquia, sus nutrientes y su variedad en peces y animales acuáticos son primordiales para la alimentación y supervivencia de los Delfines Rosados.

Por esta razón, la buena salud de los ecosistemas y de las cuencas hidrográficas en las que estos bufeos o toninas habitan es esencial para su conservación. Sin embargo, hay varias amenazas hacia la supervivencia de los Delfines Rosados, que están estrechamente relacionadas con las amenazas que ponen en riesgo los ecosistemas de la Amazonia y la Orinoquia.

Entre estas amenazas se resaltan la sobrepesca, las interacciones inadecuadas entre pescadores y los delfines, la contaminación de las aguas con hidrocarburos y mercurio utilizados en la minería, el uso del delfín como carnada, los proyectos de infraestructura mal planificados y, particularmente, la deforestación.

Una de las más bellas historias de los indígenas Ticuna nos permite reflexionar respecto al impacto de la deforestación en nuestros bosques. Pues cuenta que existen árboles mágicos de los peces, que se encuentran a las orillas de los ríos. En épocas de lluvias se forman pequeños gusanos sobre las copas de estos árboles, que con los rayos y truenos se asustan y caen al agua transformándose en peces. Dicha comunidad indígena afirma que con la tala de estos árboles se han venido disminuyendo las poblaciones de peces.

Esta historia nos indica que los árboles tienen un valor y un sentido en el planeta tierra y que ese sentido solo puede ser comprensible al reconocer la interconexión entre todos los seres que habitamos en ella.

No obstante, más allá de la conciencia de las comunidades indígenas, no hay una consciencia colectiva humana que dé cuenta de la interconectividad ecosistémica existente. Por lo que la deforestación aumenta aceleradamente y, con ella, se producen trasformaciones del hábitat que afectan la integridad ecológica de las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco.

Uno de los principales impactos ecológicos de la deforestación sobre los ríos en lo que habitan los Delfines Rosados es la disminución de especies exóticas. Esto se debe a que las poblaciones de peces se alimentan de árboles tributarios de aguas negras, los cuales dejan caer sus frutos y alimentan a gran parte de los peces.

Cabe mencionar que una hectárea de bosque inundado puede producir hasta 20 toneladas de semillas a lo largo del año. Estas semillas son consumidas y dispersadas por las poblaciones de peces. Sin este proceso, el ecosistema se fracciona y no puede responder adecuadamente a los seres que en él habitan.

En este sentido, la tala selectiva de especies maderables y su paulatina desaparición genera un proceso en el que se traslada la presión forestal al bosque inundado. Daño que impide que los peces se alimenten y genera que estos disminuyan poblacionalmente. Con esta disminución hay escases de pescado, vital para la subsistencia de los Delfines Rosados. Así mismo, dicha escases impacta negativamente en las comunidades que viven del pescado y se alimentan con ellos.

Con lo anterior, es claro que los seres humanos y sus prácticas comerciales, sociales y culturales son la mayor amenaza para la conservación de los Delfines Rosados. Entre otras cosas porque, según el biólogo marino Fernando Trujillo, estos delfines carecen de auténticos depredadores.

delfin2

A pesar de las distintas iniciativas para la conservación de los Delfines Rosados, esta especie de delfín ha sido re-categorizada de una especie vulnerable a una especie en peligro de extinción por la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza a finales de 2018. Esta nueva categoría para los delfines de río hace un llamado que no se puede seguir ignorando en Colombia: no solo los programas de protección a delfines son necesarios para que estos sobrevivan, sino que es relevante generar políticas claras para atenuar la deforestación en la Amazonia, la Orinoquia y en el país.

Teniendo en cuenta la relación entre árboles, frutos, peces, ecosistemas acuáticos, delfines y seres humanos, entendemos que el futuro de los Delfines Rosados o de río está estrechamente relacionado a la conservación de nuestros bosques, pues son hábitats necesarios para su conservación. La deforestación está causando daños irreversibles en todas las regiones de Colombia, pero especialmente en la Amazonia y la Orinoquia.

Si no tomamos las medidas necesarias, este daño extinguirá a una de las especies más emblemáticas de Colombia. Lo que nos hará notar que además de está perdida, arrasamos con nuestros bosques y selvas y, junto a ellas, con la vida en la tierra.

Nuestro Delfines Rosados, nuestras selvas y bosques y nuestra biodiversidad merecen una oportunidad. Solo con el cambio de nuestros hábitos y con la aplicación de proyectos sostenibles de intercambio y comercio podremos transformar el futuro en la tierra.

Alerta por Deforestación Temprana en Colombia, una problemática que amerita visibilidad y voluntad política para el cambio

Alerta por Deforestación Temprana en Colombia, una problemática que amerita visibilidad y voluntad política para el cambio

La riqueza natural de Colombia se está perdiendo de forma acelerada y angustiante; sin embargo, a este problema le damos la espalda. Lo que intencionalmente ignoramos es que con el incremento de la deforestación hay una pérdida del hábitat de millones de especies endémicas que tiene el país.

Adicionalmente, esta dramática pérdida de los bosques es un elemento que potencia el cambio climático, debido a que sin la protección de la cubierta que generan los árboles, los suelos de los bosques húmedos se secan velozmente. Cabe resaltar que los árboles son fundamentales para perpetuar el ciclo hidrológico, proceso que devuelve el vapor de agua a la atmósfera. Esto implica que sin el rol de los árboles en el país y en el planeta la mayoría de nuestras selvas y bosques se convertirán en desiertos áridos de tierra yerma.

Por otro lado, como colombianos debemos considerar que la eliminación de la capa vegetal le quita a los bosques y a las selvas sus palios naturales, los cuales bloquean los rayos del sol en el día y preservan el calor en las noches. Esta imposibilidad de los bosques de equilibrarse en términos climáticos produce la aparición de cambios de temperatura extremos, que son nocivos para las plantas y animales sobrevivientes a la tala indiscriminada de árboles.

Además, es ineludible reconocer que los árboles desempeñan un papel central en la absorción de gases de efecto invernadero, los que son, en gran medida, responsables del calentamiento global. En este sentido, entre menos bosques se tengan hay mayor emisión de gases de efecto invernadero en la atmosfera y una profundización del cambio climático.

A pesar de esto, Colombia no ha sido uno de los países más comprometidos con la lucha en contra de la deforestación. Tampoco ha sido eficaz en la creación y promoción de políticas estatales que propenden por la conservación de nuestros bosques. Todo lo contrario, el silencio y la quietud frente a este tema han sido tan visibles que parece haber un desentendimiento casi total respecto a una de las problemáticas que más aqueja a este país. Y que más se ha profundizado en el periodo de posacuerdo en el que Colombia actualmente transita. Esto a su vez ha dado lugar al incremento de asesinatos de líderes ambientales que por la defensa de la naturaleza son vilmente acallados.

Resultado de imagen para deforestación en colombia

Dicho panorama nos permite comprender por qué Colombia se posicionó en el 2018, según el informe del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), como el quinto país más afectado por la deforestación después de Brasil, Indonesia, República Democrática del Congo y Bolivia. Vale la pena resaltar que Colombia aumentó la perdida de selva virgen en un 9% entre 2017 y 2018.

Sin dejar de lado que la tasa de deforestación en el territorio nacional durante el 2016 llegó a la tala de 178.597 hectáreas de bosques, de acuerdo a las cifras arrojadas por el Ideam. Y que esta cifra siguió aumentando en el 2017 de tal forma que para este año alcanzamos el 23% de deforestación, lo que equivale aproximadamente a 220.000 hectáreas de bosque que fueron tumbadas.

Lo alarmante de este incremento es que para el 2018 las entidades estatales esperaban un aumento de hasta 280.000 hectáreas de bosque taladas. Según los boletines de alerta temprana por deforestación del Ideam, entre octubre y diciembre se arrasaron un poco más de 43.000 hectáreas de bosque solo en los departamentos de Meta, Caquetá y Guaviare.

Este boletín evidencia que el porcentaje de deforestación en Caquetá es del 45,9 %, en el Meta es de 13,1% y en Guaviare es del 9,8 %. Por lo que en estos tres departamentos se concentran las mayores cantidades de detecciones de deforestación.

Sin embargo, la región más preocupante es la Amazonia, puesto que en ella se concentra el 75% de las detecciones de deforestación. En esta región persiste la detección temprana con respecto a lo reportado en el tercer trimestre en los municipios de San Vicente del Caguán y Solano (Caquetá), Puerto Guzmán (Putumayo), El Retorno y San José del Guaviare (Guaviare), y La Macarena, Uribe y Mapiripán (Meta).

A su vez, en la región Pacífica continúan las alertas tempranas de deforestación, particularmente en cercanías del río Baudó. La mayor cantidad de detecciones persistentes se encuentran en el municipio chocoano de Alto Baudó, en el caucano de Timbiquí y en el nariñense de El Charco. Finalmente, es de interés presentar que la representación de las detecciones tempranas de deforestación en la región Andina disminuyó hasta el 9 % del total nacional.

Este panorama nos permite entender que el camino que Colombia está tomando es el equivocado, pues nuestros bosques son cada vez menos y el riesgo de acabar nuestras riquezas naturales está más latente que nunca. Ya no solo se habla de un daño al hábitat de miles de animales que viven en nuestros bosques y selvas, sino de un asunto de sobrevivencia animal, vegetal y humana.

Sin nuestros bosques, problemáticas como el cambio climático, la emisión de efecto invernadero, la falta de agua potable, la inseguridad alimentaria y la falta de tierra fértil profundizarán las desigualdades, las violencias y la pobreza en Colombia y el mundo.

No obstante, aún tenemos –aunque poco- algo de tiempo para trasformar nuestras prácticas, proteger a nuestros líderes ambientales y promover políticas y formas de vida que potencien el incremento de nuestros bosques y la fertilidad de nuestros suelos. En suma, aún hay tiempo para cambiar, solo falta voluntad política para transformar este panorama y cambiar el futuro precario que este camino en el que estamos nos ofrece.

Entre radicalismos, polarización y violencias, contienda electoral en Brasil

Entre radicalismos, polarización y violencias, contienda electoral en Brasil

El 28 de octubre se llevará a cabo la segunda vuelta electoral en Brasil y, mientras tanto, miles de personas se atacan entre sí, debido a los radicalismos y a la polarización exacerbada por parte de ciertos sectores de la sociedad civil. Mujeres, afrodescendientes, artistas, comunidad del LGTBI, entre otros, han sido víctimas de ataques, golpes y asesinatos despiadados y, en todo, irracionales y perversos.

Cabe preguntarse ¿qué ha hecho despertar las pasiones más viscerales e intolerantes de los sufragantes en Brasil? Un contexto de crisis política y económica y la exacerbación de temores, miedos y deseos relacionados con las memorias de las dictaduras en el país permiten vislumbrar las violencias emergentes en las elecciones. Sumado a esto, el perfil de los candidatos -profundamente contrarios entre si- no da pie para moderar las pasiones, sino todo lo contrario, las alimentan.

De acuerdo a la ficha de los candidatos ofrecida por el periódico brasilero Folha de S.Pablo, Jair Bolsonaro estudió educación física y fue un militar que alcanzó el grado de capitán en el Ejército. Este candidato nació en Campinas, San Pablo y ha sido uno de los representantes más conservadores de la sociedad brasileña.

Adicional a esto, Bolsonario aprueba la dictadura como gobierno político ideal y siente nostalgia de la dictadura militar que se dio durante 1964 y 1985. Cabe mencionar que este candidato se ha destacado por sus discursos basados en sentimientos y pensamientos homofóbicos en pro de la idea tradicional de familia, racistas, machistas y antidemocráticos –pues la democracia según él no permite resolver los problemas nacionales-.

Dichos valores entonces se perfilan como la base política de este candidato del Partido Social Liberal (PSL). Algunas de las propuestas de Bolsonaro según el periódico de Brasil Estadão han sido polémicas, conservadoras y basadas en la liberalización económica:

Economía:

  • Dejar de lado al comunismo y al socialismo y ser partícipes activos del libre mercado.
  • Reducir en un 20% el volumen de la deuda pública a través de privatizaciones, concesiones, venta de propiedades inmobiliarias de la Unión.
  • Eliminar el déficit público primario en el primer año de gobierno y convertirlo en superávit en el segundo año.
  • Crear el Ministerio de Economía, que abarcará funciones hoy desempeñadas por los Ministerios de Hacienda, Planificación e Industria y Comercio.

Educación:

  • No admitir ideología de género en las escuelas.
  • Incluir en el currículo escolar las disciplinas de educación moral y cívica (EMC) y organización social y política brasileña (OSPB), que eran enseñadas durante la dictadura militar.
  • Proponer la disminución del porcentaje de vacantes para cuotas raciales. Defiende cuota social.
  • Ampliar el número de escuelas militares, cerrando alianzas con las redes municipales y estatales. En dos años, tener un colegio militar en cada capital. Hacer el mayor colegio militar del país en São Paulo, en el Campo de Marte.

Seguridad:

  • Reformular el Estatuto del Desarme: defiende el derecho a la posesión de armas de fuego por todos.
  • Defiende cambio en el código penal para establecer la legítima defensa de hecho.
  • Apoyar penas duras para crímenes de violación, incluyendo castración química voluntaria a cambio de la reducción de la pena.
  • Tipificar como terrorismo las invasiones de propiedades rurales y urbanas en el territorio brasileño.

Medio ambiente:

  • Defiende que Brasil deje el Acuerdo de París sobre el clima, así como los Estados Unidos de Donald Trump.
  • Fundir los Ministerios de Agricultura y Medio Ambiente.
  • Viabilidad de permitir la deforestación en la Amazonía.

Política Exterior:

  • Hacer negocios con todo el mundo, sin sesgo ideológico. Dar prioridad a las relaciones comerciales con naciones como Israel, no con Venezuela.
  • Revocar la ley de inmigración y hacer campo de refugiados, para lidiar con la migración de venezolanos hacia Brasil.
  • Pretende cambiar la embajada brasileña en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén, como hizo el presidente de Estados Unidos Donald Trump y cerrar la Embajada de la Autoridad Palestina en Brasil.
brasil

Imagen tomada de infobae.com

Por otro lado, el candidato por el Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Habbad es hijo de inmigrantes libaneses. De acuerdo al periódico Folha de S.Pablo, Habbad es abogado de la Universidad de San Pablo, hizo un magister en Economía y un doctorado en Filosofía de la misma universidad. Y actualmente es profesor del departamento de Ciencia Política de su alma máter. Adicionalmente, Habbad fue alcalde de San Pablo desde 2013 hasta el 2017, lo que le da un perfil basado en la experiencia política y administrativa.

Según el periódico de Brasil Estadão, el programa de este candidato retoma programas sociales y políticas que promueven la igualdad de género, la superación de la pobreza, el incremento de la participación política popular y el crecimiento económico. Pero vale la pena revisar algunas de sus propuestas para entender esta posición:

Economía:

  • Implementar medidas de emergencia para salir de la crisis. Entre ellas, crear el programa Meu Emprego de Novo, retomar 2,8 mil obras paralizadas y el Programa Minha Casa Minha Vida, y crear líneas de crédito con intereses y plazo accesibles con foco en las familias.
  • Crear la Política Nacional de Desarrollo Regional y Territorial, para interiorizar la actividad económica.
  • Estimular la reindustrialización. Para ello, los bancos públicos deben desempeñar un papel importante en la financiación de la industria.
  • Adoptar reglas para controlar la entrada de capital especulativo en Brasil e inhibir la volatilidad del cambio.

Educación:

  • Ampliar las matrículas en la enseñanza superior y en las enseñanzas técnica y profesional.
  • Realizar anualmente una Prueba Nacional para Ingreso en la Carrera Docente en la red pública de educación básica.
  • Refinanciar las deudas de estudiantes del Fies.
  • En contraposición a la Escuela Sin Partido, crear la Escuela con Ciencia y Cultura, para valorar la diversidad.

Seguridad:

  • Mejorar la política de control de armas y municiones, reforzando su rastreo.
  • Cambiar la política de drogas. Al mismo tiempo, prevenir el uso de drogas.
  • Reanudar inversiones en las Fuerzas Armadas.
  • El Ministerio de Defensa volverá a ser ocupado por un civil.

Medio ambiente:

  • Preservar y proteger los recursos naturales.

Política Exterior

  • Fortalecer Mercosur, Unasur, BRICS y Foro de Diálogo India, Brasil y Sudáfrica (IBAS).
  • Reanudar la política exterior de integración latinoamericana y la cooperación Sur-Sur (especialmente con África) en las áreas de salud, educación, seguridad alimentaria.
  • Fortalecer instrumentos de financiamiento del desarrollo, como FOCEM, Banco del Sur y Nuevo Banco de Desarrollo (NBD).
  • Apoyar el multilateralismo, la búsqueda de soluciones por el diálogo y el repudio a la intervención y a las soluciones de fuerza.

Estas propuestas nos permiten entender que Jair Bolsonaro fomenta el incremento de la inequidad en Brasil, la privatización y libre mercado, el deterioro desmedido del medio ambiente, el uso de la violencia legítima por parte de la sociedad civil y una educación basada en la invención conservadora sobre la ideología de género, el mantenimiento de la familia convencional y la enseñanza a los niños basada en ideas militares. Además, no se puede dejar de lado que este candidato promueve la necesidad de una dictadura.

Desde otra perspectiva, las propuestas de Fernando Habbad muestran que este candidato tiene una posición más moderada, que busca una mejora de la economía a través del impulso de la industrialización y de programas sociales que generen posibilidades socioeconómicas a las poblaciones vulnerables en Brasil.

También, el candidato busca el fortalecimiento de la fuerza pública, con el fin de generar seguridad y trabajar en programas de precaución sobre el uso de las armas y el consumo de drogas. Sumado a esto, hay un interés por trabajar en el fortalecimiento de las relaciones con la región. Y su programa educativo se centra en el desarrollo intelectual, científico y cultural de los estudiantes.

En este sentido, hay, por un lado, una posición política conservadora que defiende la economía neoliberal y la visión militarista, y, por el otro, una postura política progresista con perspectiva económica liberal pero precavida, que tiende a la inclusión y al diálogo.

Bajo estas posiciones y en el marco de la segunda vuelta, la violencia en Brasil ha incrementado, puesto que se han registrado más de 50 hechos violentos en contra (mayoritariamente) de simpatizantes del PT después de los resultados de la primera vuelta.

Así mismo, la polarización del país se ha radicalizado a tal punto que es imposible hablar entre electores con opiniones distintas, debido a que los ataques y asesinatos son la primera alternativa para eliminar las diferencias políticas. Lamentablemente, los principales promotores de estos hechos violentos, fanáticos e intransigentes son los sufragrantes, ya que son ellos los que se están atacando verbal y físicamente.

Un asunto central respecto a esta coyuntura política es que las pasiones, sentires y pensamientos radicales están llevando a Brasil a repetir su historia, pues según el Instituto Brasilero de Opinión Pública y Estadística (Ibope), Bolsonario cuenta con una intención de voto del 59% frente a Habbad que tiene el 41%. ¿Serán éstas otras elecciones en América Latina y el mundo que reafirmarán el ascenso de la extrema derecha al poder y, con ello, el olvido sistemático de la podredumbre y desolación que han dejado las violencias, destrucciones y desangramientos?

Movilización estudiantil, una oportunidad pacífica para el cambio

Movilización estudiantil, una oportunidad pacífica para el cambio

En Colombia la educación superior es un tema preocupante, que implica retos y demanda transformaciones profundas para no colapsar definitivamente. Antes de una pauperización mayor de la educación, miles de estudiantes tanto de universidades públicas como de privadas se han convocado para exigir mejoras y apoyo a las universidades.

Contexto: Crisis universitaria, ese tal billón no existe

Pero ¿Por qué la movilización estudiantil del 10 de octubre en Colombia fue un éxito? Y ¿por qué la elección social de movilizarse pacíficamente es una alternativa respetable y consciente de los procesos históricos nacionales e internacionales?

Para algunos colombianos las movilizaciones se han convertido en procesos irrelevantes y poco significativos para el país. Para otra parte de la población parece que las movilizaciones de la sociedad civil tienen sentido, pero la manera en cómo se llevan a cabo actualmente es “limitada” e “insuficiente”. Pues al parecer una movilización que no genere cambios profundos a la estructura inequitativa de Colombia y que no sea violenta de base es un fracaso. Sin embargo ¿esa posición no plantea un olvido y una negación de la historia violenta de Colombia y del mundo?

De acuerdo con el profesor Mauricio Archila, en Colombia las protestas estudiantiles se han desarrollado desde el periodo colonial. No obstante, estas se vuelven masivas a inicios del siglo XX. En los años veinte de ese siglo aparece el estudiantado como actor social diferenciado, ya que el sistema educativo era estrecho y la población alfabetizada solo estaba entre el 17% y el 33%. Cabe añadir que para fines de los años veinte solo existían diez universidades en Colombia, de las cuales tres eran universidades privadas.

En este escenario y con influencia de los movimientos estudiantiles de Córdoba, Argentina, en Colombia se crea el Movimiento Estudiantil liderado por la Federación de Estudiantes en 1922. En los Congresos estudiantiles de Medellín, Bogotá, Ibagué y Santa Marta se estableció que los estudiantes debían estar a cargo de la reforma educativa. Esta reforma consistía en la defensa del poder estudiantil para elegir a sus profesores y a los directivos de las universidades públicas, mejorar las cátedras y tener asistencia libre a ellas, a partir de la creación de consejos estudiantiles independientes y autónomos.

Desde esta perspectiva es relevante considerar dos elementos fundamentales: el bipartidismo y la hegemonía conservadora.  Esta hegemonía implantó que los estudiantes que no fueran a misa estarían desafiando el orden vigente, por lo que el castigo debía ser ejemplar. En esta lógica fue razonable que la postura estudiantil fuese más que nada beligerante. Por ello, en el Congreso de Ibagué se declaró el “derecho sagrado a la insurrección” y se comenzó a asociar al movimiento estudiantil con el bando liberal y con el naciente socialismo. En estas movilizaciones, basadas en un espíritu violento como única salida, fue el asesinato del líder estudiantil de la Universidad Nacional: Gonzalo Bravo Pérez.

En los años treinta hubo un proceso de cooptación, por parte del partido liberal, del movimiento estudiantil. Con el ascenso de los liberales y una coyuntura global compleja –depresión económica y procesos de industrialización por sustitución de importaciones- la modernización económica, educativa, política y cultural tomó fuerza. Este contexto dio menos visibilidad a la Federación Estudiantil y permitió que algunos líderes estudiantiles fueran parte del gabinete en la primera presidencia de Alfonso López Pumarejo.

Desde entonces, se trabajó por la reforma educativa, en la que se buscaba impulsar una educación más laica y técnica que reforzara la autonomía de las universidades. Dichos cambios se materializaron en la Ley 68 de la Universidad Nacional (1935). Además, se reorganizó la Universidad Nacional por Facultades y se crearon instancias colegiadas de estudiantes.

Por esta época se llevaron a cabo las protestas de los estudiantes de primaria y secundaria, dado que no había una preparación estudiantil para ingresar a las universidades. Para 1938 esta protesta estudiantil fue apoyada por universitarios y dio lugar a un proceso de negociación con el gobierno. Con una concertación entre estudiantes y liberales se lograron cambios educativos en favor de la mejora de la educación para estudios básicos y bachilleres.

Aunque no se deja de lado que los conservadores promovieron hechos violentos en contra de ciertas decisiones y que esto influenció la lucha estudiantil en gran medida: la designación del socialista Gerardo Molina como rector de la Universidad Nacional y la promoción de voces que pedían la cabeza de algunos gobernantes liberales que eran corruptos. Esto alimentaría las bases de la Violencia en Colombia.

En el fin de la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fría en Colombia se agudizó la tensión entre los partidos Liberal y Conservador. El asesinato de Jorge Eliecer Gaitán el 9 de abril de 1948 fue el detonante del levantamiento popular denominado como El Bogotazo. Para el profesor Archila, en el levantamiento participaron espontáneamente los estudiantes. Sin embargo, el clima político hizo que muchos intelectuales liberales y de izquierda se exiliaran para salvar sus vidas de las amenazas. En este panorama, el movimiento estudiantil saluda el golpe militar de Rojas Pinilla.

Para 1954, en la conmemoración de los 25 años de asesinato del estudiante Gonzalo Bravo, fue asesinado el estudiante de medicina de la Universidad Nacional Uriel Gutiérrez por agentes estatales. De acuerdo al estudio del profesor Ruiz, al siguiente día de su asesinato los estudiantes realizaron una marcha fúnebre. Cuando llegaron a la Plaza de Bolívar los estudiantes fueron atacados con bala por el contingente del Batallón Colombia. Diez estudiantes fueron asesinados, entre ellos había un estudiante peruano.

Este lamentable hecho violento fue un punto de inflexión para los estudiantes y produjo un alejamiento y enemistad contra el régimen militar. En mayo de 1957 los estudiantes se abanderaron de las jornadas que obligaron a Rojas Pinilla a entregar el poder.

Es relevante resaltar que el movimiento estudiantil en el país estaba inscrito en el Bipartidismo. Por lo que la Federación Universitaria Colombiana (FUC) estaba bajo el mando conservador y ya Federación de Estudiantes Colombianos era de dirigencia liberal y de izquierda.

El movimiento estudiantil colombiano se radicaliza en los años cincuenta de la mano con las movilizaciones globales. Con la consolidación del socialismo en la Unión Soviética y Europa del Este, la Revolución China, la Revolución Cubana, la descolonización del “Tercer Mundo”, las guerras de Liberación Nacional en Argelia y Vietnam y la aparición de movimientos civiles y pacifistas con inclinación a la izquierda facilitaron la emergencia de una Nueva Izquierda al margen de partidos comunistas y socialistas.

Sumado a esto, en mayo de 1968 se produce la revuelta estudiantil global más relevante del mundo para las movilizaciones estudiantiles. Este contexto global influencia a América Latina, en la que aparecen nuevas izquierdas armadas.

Para el caso colombiano, el impacto de estos procesos globales y continentales se dio en pleno proceso de negociación entre liberales y Conservadores: El Frente Nacional (1958-1974). Proceso en el que se excluyeron a los partidos de izquierda, lo que, para Archila, reafirmó la oligarquía en el país y fortaleció la desigualdad social. Estos procesos fomentaron la radicalización el pensamiento crítico de las juventudes en las universidades de Colombia.

En este escenario las universidades públicas fueron las más perjudicadas, puesto que hubo una profunda crisis financiera y un deterioro en la enseñanza, en sus plantas físicas y de docentes calificados. Por su lado, para el profesor Le Bot, las privadas crecieron significativamente, dado que pasó de albergar al 27% de la población estudiantil al 45% para 1970.

Hacia 1971 el movimiento estudiantil languidece por fuertes represiones y tensiones internas –posición reformista vs posición revolucionaria-. La radicalización estudiantil fragmentó considerablemente sus luchas y aisló a los universitarios de la sociedad que buscaban transformar. De acuerdo con Archila, los líderes estudiantiles se adhirieron a ciertas organizaciones de izquierda para la lucha que tenían: la JUCO (Juventud Comunista), la JUPA (Juventud Patriótica, del MOIR), el FES o CES (Frente y Centro de Estudios Sociales) de tendencia maoísta, y los sectores socialistas que se acercaban al trotskismo.

En este sentido, los avances estudiantiles se nublaron y las armas tomaron un papel fundamental en la defensa de sus derechos. Es en este marco es que la izquierda se funde con las reivindicaciones de los estudiantes, lo que marchita las ganancias estudiantiles obtenidas años antes.

En los 90’s con la caída de la URSS, el inicio de la hegemonía estadounidense, el ascenso de las democracias y las caídas de las dictaduras en América Latina, el movimiento estudiantil empezó a construirse bajo otras bases. Hacia 2011, con el proyecto de Reforma de la Ley 30, se dio un nuevo encuentro en la Universidad Nacional que creó La Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE).

IMG_3494

La ley era tan lesiva que se articularon universidades públicas y privadas y los institutos tecnológicos y técnicos para echarla abajo pronto. Al tener en cuenta la historia de los movimientos estudiantiles, este nuevo movimiento se fundamentó en convocar varios sectores de la sociedad civil incluyendo estudiantes de secundaria, profesores, padres de familia, egresados y ciudadanía.

edu1

Imagen tomada de internet

Adicionalmente, se comenzaron a elaborar eventos y protestas simbólicas como iniciativas claves para generar impacto en el proceso de toma de decisiones educativas en el país. Estas iniciativas tuvieron como resultado el retiro del proyecto por parte del gobierno. Es clave resaltar que esta renovación del movimiento estudiantil en Colombia también generó una renovación del repertorio de protesta con acciones lúdicas, combinación de acciones institucionales y no institucionales, participación de instituciones públicas y privadas, convergencia de distintas corrientes políticas y estudiantiles, participación de profesores y de una gran parte de la sociedad civil.

Contexto: Ibagué se manifestó en defensa de las Universidades públicas

Teniendo en cuenta los procesos históricos de los movimientos estudiantiles en Colombia y la crisis educativa en el país, actualmente se está conformando un nuevo movimiento estudiantil, la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles (ACREES).

Esta asociación tuvo la primera gran movilización el 10 de octubre, la cual está estrechamente ligada a los aprendizajes nacionales e internacionales. Es por esto que su fundamento es el pacifismo y la búsqueda por el cambio en la educación por medio de proceso de concertación con el gobierno.

edu2

Imagen tomada de internet

Esta movilización no solo unió a las universidades públicas y a las privadas en la defensa de la educación y la lucha por una financiación pertinente y apropiada de las universidades públicas, sino que movilizó a profesores y otros sectores de la sociedad civil que están viviendo de forma indirecta o directa la precarización de la educación superior. Con el trabajo de meses de ACREES y su liderazgo, la movilización estudiantil fue masiva a nivel nacional y tuvo como resultado plazas llenas en: Bogotá, Medellín, Ibagué, Tunja, Cali, entre otros.

El impacto inmediato fue el alza de la financiación de la educación en 500 mil millones, que, aunque insuficiente, fue el primer paso de las luchas y movilizaciones en pro de las reivindicaciones estudiantiles.

Contexto: Este miércoles estudiantes universitarios vuelven a las calles

En resumen, aquellos que exigen una revolución como resultado de las movilizaciones estudiantiles actuales están cayendo en la invisibilización de una historia violenta y de las fuertes represiones históricas que han vivido los estudiantes por defender sus derechos. Ahora lo que se quiere es llegar a un acuerdo con el gobierno, no ir a la lucha y al enfrentamiento.

Es por ello que las protestas son pacíficas y las movilizaciones hacen un llamado a toda la sociedad civil. No se puede hablar entonces de las nuevas movilizaciones estudiantiles en Colombia como un simple “cliché moderno”, pues eso reduce el valor histórico, político y social que estas tienen. Además de que se demuestra la falta de conciencia histórica nacional e internacional respecto a las movilizaciones actuales.

¡Los estudiantes seguiremos en pie de lucha pacífica y simbólica para incidir y cambiar aquel camino que nos ha llevado a la crisis educativa de hoy! 

“Confort Women”: lecciones sobre la necesidad de construir memoria

Niñas, adolescentes y mujeres vivieron la guerra mundial sin luchar en terreno, sin atacar en armas al enemigo, sin tan siquiera querer hacer parte de aquella historia de la humanidad que nos recuerda lo inhumano, despiadado y aterrador que el ser humano puede llegar a ser en contextos de guerra.

Menores provenientes de China, Taiwán, Filipinas, Indonesia, Japón y Corea fueron violadas por parte de los soldados japoneses durante la guerra. Ellas eran reclutadas y trasladadas a las “estaciones de confort” creadas desde el año 1932. Teniendo en cuenta los resultados del informe del gobierno japonés, fueron entre 30.000 y 200.000 mujeres de la región asiática las que tuvieron que vivir las más desgarradoras violaciones y los más paupérrimos tratos por parte de los militares japoneses.

Según el testimonio de Chong Song Myong, una de las mujeres víctimas en la guerra, al llegar a las “estaciones de confort” eran confinadas a unos cuartos pequeños vigilados constantemente para evitar fugas. Ella afirma que al ser violada la primera vez también se le destrozó la virginidad.

No contentos con esto, fue violada interminables veces por hombres distintos, y al intentar poner resistencia algunas veces fue apaleada hasta perder la conciencia. Como este testimonio hay varios; son tantos y tan dolorosos que el hacer memoria se convierte en revivir el horror de lo inimaginable.

El cuerpo de estas mujeres se convierte entonces en el narrador de lo inimaginable, pues visualiza lo sufrido por medio de úteros amputados, cicatrices profundas y el contagio de enfermedades venéreas.

En este sentido, callar lo indecible y olvidar lo inolvidable se dificulta por aquellas huellas del pasado que se acentúan con el tiempo y se visibilizan para aquellos quienes ignoraban lo sucedido. Las nuevas generaciones desean respuestas al ver los cuerpos marcados y violentados de sus abuelas, pero en principio no tienen éxito.

Con el tiempo se rompe el silencio, el cuerpo deja de ser el único que habla sin hablar; deja de ser el principal testimonio de lo indecible y deja de ser la cárcel del sufrimiento acumulado por días, meses y años sucedidos después del fin de la guerra.

Las voces se convierten en herramientas de catarsis, en memorias de la historia, en experiencias de la guerra que no habían sido contadas y en vivencias que habían sido silenciadas por vergüenza, miedo, temor y dolor.

Con el pasar del tiempo, la historia no contada toma forma, las mujeres asumen una fortaleza única y admirable que les permite acercarse al pasado que intentaron olvidar, pero que les fue imposible dejar de lado para vivir – ¿o no vivir? – Su vida tomó otro rumbo y la palabra se apoderó de la razón de lucha en su periodo de vejez.

La muerte, aquella que siempre se deseó para olvidar, se convirtió en obstáculo para ver los logros de sus testimonios, en los casos de algunas de ellas que murieron mientras esperaban el pronunciamiento de Japón sobre lo sucedido.

No obstante, para otras mujeres el no silencio y lo logrado con ese acto político les permitió entender su contexto, su situación, su sufrimiento y su experiencia. Una comprensión que ya no era de vergüenza, humillación, deshonra e indignidad. Ahora era una reapropiación de su experiencia y de la memoria de un país que trató de callar por años el dolor de miles de mujeres que padecieron la guerra.

No solo la guerra dejó huellas imborrables, sino que les arrebató la vida a aquellas mujeres que siendo sobrevivientes no lograron vivir a plenitud, ya que la vergüenza de su humillación las dejó sumidas en la tristeza, la desolación, el aislamiento y en un estado de vida sin vida.

Pero ¿por qué y cómo estas mujeres se han apropiado de sus memorias?¿De qué forma promover la necesidad de hacer memoria histórica ha cambiado la vida de las mujeres víctimas y su relación con los otros?¿hacer memoria les ha permitido curar las heridas dejadas en la guerra?¿tener presente las memorias de aquellas mujeres lastimadas en su humanidad y corporalidad ha cambiado el pensamiento de los países involucrados y ha abierto espacios transformadores hacia el trato a la mujer en la contemporaneidad?

Más allá de poder dar respuesta a estas preguntas, es un hecho que la movilización de muchas mujeres -especialmente en Corea del Sur, pero también en los demás países donde las mujeres fueron raptadas- ha dado lugar a tardíos procesos de reparación y construcción de memoria histórica, con el fin de poder conocer lo sucedido y de reparar a las víctimas y, con esto, a los países.

Este deber de escuchar, reparar y comprender los hechos no visibles del pasado solo tuvo lugar 40 años después. A pesar de los años y las transformaciones sociales, políticas y económicas de los países involucrados, hoy hace eco en las sociedades de Asia y el mundo lo vivido en las “Estaciones de confort”.

En este sentido, las lecciones para el mundo recaen en la necesidad de pensar críticamente el pasado haciendo memorias que contribuyan a sanar para construir con bases sólidas y solidarias un país.

Algunos de ustedes pensarán y pondrán en duda aquella necesidad de hacer memoria histórica para un país después de haber estado sumido en un estado de guerra y conflicto, ya que el olvido total y el pasar la página es una de las primeras alternativas para empezar de nuevo.

Sin embargo, lo que nos muestra esta experiencia en Asia es que, sin memoria, no hay perdón y sin perdón no hay vida ni lazos sociales que permitan que un Estado pueda asegurar condiciones mínimas para su población, pues es un colectivo marcado profundamente por el odio, el rencor, la tristeza y, particularmente, por la desesperanza.

Lo anterior se evidencia con las luchas actuales de la sociedad civil y las discusiones interestatales para tratar de volver a pasar la página de lo sucedido. Aún hoy el tema de las “Confort Women” representa un punto de tensión entre Japón, China y Corea del Sur.

El camino del olvido resultó no ser la respuesta al daño causado en el cuerpo y el espíritu de aquellas mujeres, que vivieron la violencia como botín de guerra sin voz y agencia.

Por años Japón no aceptó la existencia de las “Confort Women” ni mucho menos que sus soldados habían cometido actos tan perversos en contra de las mujeres de los países conquistados. No obstante, de acuerdo con la profesora Miriam Mayumi Yasunaga, para 1990 el Primer Ministro Miyazawa emitió unas declaraciones pidiendo disculpas por el desafortunado trato que miles de mujeres tuvieron durante la Segunda Guerra Mundial.

El compromiso que asumió Japón con estas declaraciones fue empezar a investigar sobre lo sucedido. Posteriormente, se emitió la Declaración de Kono en la que se reconoció el daño causado a la vida y la dignidad de las mujeres. Por ello, Japón crea un fondo no gubernamental que ofrece ayuda médica y asistencia a las mujeres que fueron víctimas. Este fondo se denominó el Asian Women´s Fund.

 Adicionalmente, en los 50 años de aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial el Primer Ministro Tomiichi Murayama emitió la Declaración Murayama pidiendo disculpas por lo sucedido y asegurando que hechos como estos no deberían volver a suceder.

Estas declaraciones se han fortalecido con los pronunciamientos de Junichiro Koizumi y de Shinzo Abe al llegar al gobierno. Cabe resaltar que este asunto hace parte de la agenda de política exterior de Japón, ya que es un tema de tensión en Asia.

Actualmente, la tensión diplomática se debe a que en la conferencia de 2005 se creó un acuerdo entre Corea -uno de los países con mayor cantidad de mujeres violentadas- y Japón sobre el asunto de las “Confort Women”, en el cual se declaraba que para el 2007 este tema se determinaría como “resuelto final e irreversible”.

A pesar de ello, Japón considera que los esfuerzos realizados por décadas han tenido respuestas con más acusaciones. Esta situación genera frustración por parte del gobierno japonés e impide que se trabaje en nuevas iniciativas.

Efectivamente, dicha tensión bilateral se ha fortalecido con las demandas de la sociedad civil, ya que afirman que el acuerdo se hizo entre estados y se dejaron de lado las voces de las víctimas. En este sentido, la agudización de este conflicto se genera por la poca participación de las mujeres víctimas en el acuerdo bilateral.

Razón por la cual el acuerdo fue declarado como inválido por parte del Consejo Coreano de Mujeres Reclutadas por Japón.

En este caso, la misma sociedad civil exige un proceso de memoria histórica, de reconocimiento y de reparación que les permita realmente perdonar y avanzar como colectivo. Ya no es solo el Estado el que puede hablar de lo sucedido y crear historia, es también la sociedad civil la que desea y necesita participar para poder repararse y trabajar en conjunto sobre lo vivido.

Pues ya por muchos años la decisión fue callar y hacer como si nada hubiese sucedido. Postura que está siendo combatida -a pesar de la vergüenza, los temores y los miedos- por parte de las mujeres víctimas de la Segunda Guerra Mundial y de las nuevas generaciones que desean entender, conocer y, sobre todo, construir nación teniendo en cuenta lo que se había borrado de la historia oficial ¿No es esto una lección para el mundo y, especialmente, para aquellos países que transitan de un conflicto a un proceso de construcción de paz?