Por: Marco Hincapie 

Fuegos que se propagan sin control en zonas rurales están devastando nuestros recursos naturales. En el mundo, este tipo de incendios constituye uno de los mayores agentes de degradación de los ecosistemas existentes, lo cual genera daños y afectaciones en la economia de las comunidades, la vegetación, el suelo, la fauna y las fuentes hídricas.

Las causas de los incendios forestales se originan en menor medida por causas naturales, como erupciones volcánicas, rayos o temperaturas demasiado elevadas. Sin embargo, la principal causa de estas conflagraciones es el accionar irresponsable del ser humano en los entornos naturales.

En Colombia, el panorama genera bastante preocupación. El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Eduardo José Gonzales, comunicó este lunes que en lo corrido de 2019 se han presentado más de 2.200 eventos de quemas o conflagraciones a nivel nacional, los cuales han generado la lamentable perdida de 128.000 hectáreas de zonas boscosas.

A su vez, manifestó que nuestro departamento del Tolima se encuentra en la lista de los más perjudicados, junto a Cundinamarca, Cauca, Nariño y Huila.

La Gobernación del Tolima confirmó a finales de agosto que en el departamento las llamas han consumido más de 11.000 hectáreas y han afectado a 18 municipios, entre los que se encuentran Ortega, Mariquita, Prado y Carmen de Apicalá.

Frente a esta situación, las autoridades han declarado la alerta naranja. Además, la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo afirma que el 90 % de los incendios forestales en el Tolima se deben a la intervención humana, específicamente en el desarrollo de actividades agrícolas.

En diferentes partes del mundo se ha tomado la decisión de prohibir las llamadas quemas “controladas” en los bosques. No obstante, uno de los principales renglones de la economía en nuestra región es la agricultura, motivo por el cual la prohibición rotunda de estas prácticas generaría afecciones en las dinámicas económicas del Departamento.

La Defensa Civil y los cuerpos de bomberos han realizado un excelente trabajo en la atención de emergencias y el control de incendios; pero el verdadero desafio está en la concientización ciudadana y la prevención de este tipo de desastres medioambientales, ello con el propósito de salvaguardar la integridad de miles de hectáreas de bosques, que purifican el aire que respiramos así como también proteger a miles de animales que mueren a causa de esta tragedia.

A nivel nacional ya se están gestando las primeras acciones, en el Congreso de la República de Colombia, cursa un proyecto de ley denominado: ‘Prevención de Incendios Forestales’, el cual busca formular una política integral del manejo de las conflagraciones en el país.

Esta iniciativa legislativa declara como prioridad nacional y de importancia estratégica la conservación del patrimonio forestal del país, enfocado principalmente en reglamentar acciones para prevenir y controlar los incendios que deberán ser adoptadas y ejecutadas de manera conjunta y coordinada entre el Estado, la sociedad civil y el sector productivo, en el

marco de los requerimientos básicos para la conservación de los ecosistemas y su diversidad biológica. Esta ley debe de corregir algunos errores que tiene la ley 1575 del año 2012, ley que debilito a los cuerpos de bomberos oficiales, llevandolos casi a su exterminio. Ya que en Colombia solo existen 19 cuerpos de Bomberos Oficiales.

Necesitamos que esta nefasta situación que estamos viviendo, este en la agenda política de los mandatarios de todos los niveles desde la gobernación, alcaldías, concejos y Asamblea Departamental, para que trabajen coordinamente en el desarrollo de programas de concientización sobre el uso adecuado de la tierra, el fomento de la cultura ciudadana, la capacitación al sector agrícola y el monitoreo correspondiente en las zonas de alto riesgo.

La madre naturaleza nos regalo a los Tolimenses un gran legado ambiental y de los mas hermosos de nuestro país, proteger su belleza y comprender su importancia desde cualquier punto de vista, es un compromiso que como sociedad tenemos la obligación de asumir.