Pronuciamiento del Sindicato de los Trabajadores del Sector Educativo de Santander, en voceria de nuestra Presidenta Sandra Jaimes Cruz, frente a lo que hoy se nos acusa a los maestros de Colombia de adoctrinar los estudiantes para menguar nuestra lucha contra el PND, por una nueva reforma al SGP y también donde llaman a la sociedad aprobar un proyecto de ley para sancionar a los docentes por pensar y luchar por el gremio y las clases menos favorecidas. Abrazo fraterno.Heriberto Delgado SilvaDirectivo SES

Δημοσιεύτηκε από Heribertocomiteejecutivoses Ses στις Τρίτη, 19 Φεβρουαρίου 2019

Profesora le responde al Uribismo

La docente Sandra Jaimes Cruz, presidenta del Sindicato de trabajadores del sector Educativo de Santander SES, le respondió con este video a los ataques del uribismo a la labor docente en el país.

En las ultimas semanas el Centro Democrático arremetió contra los docentes del país, primero, con un vídeo donde estigmatiza la labor de los docentes y después, con la propuesta del representante a la Cámara Edward Rodríguez, que busca restringir la libertad de cátedra en los colegios.

El video titulado “No hay causa peerdida” fue publicado desde la cuenta oficial del partido Centro Democrático en el canal de youtube, el contenido inicial se refería al proceso de vinculación oficial al partido.

Sin embargo, en el minuto 1,53 aparece una sección denominada “el lunar de la semana” aludiendo al paro convocado por Fecode el pasado 14 de febrero.  Allí la ideología uribista se va lanza en ristre contra los educadores.

“El adoctrinamiento político es el primer paso para cualquier dictadura, lo hizo Stalin, lo hizo Hitler, y hasta Chavez y Maduro. Aquí lo hace Fecode

Con esta afirmación inicia una serie de acusaciones en contra de las manifestaciones de los docentes y lo que para el Centro Democrático ha sido el papel de los educadores afiliados a Fecode.

“Antes de que los desadaptados brinquen… el problema no es que los docentes tengan ideas desastrosas para el país, (…) Apoyan a un régimen narco-terrorista que le fascina matar y enjaular a los estudiantes”

El vídeo que tenía cerca de 800 no me gusta y 99 me gusta, finalmente fue eliminado de la red social, al parecer por denuncias en el canal de youtube, por parte de ciudadanos en contra de estas afirmaciones.

Restricción a la libertad de cátedra

Por otro lado, el representante a la Cámara Edward Rodríguez, lidera una iniciativa para limitar la libertad de cátedra, la cual consiste en que “los profesores que sean denunciados por constreñir o tratar de involucrar a sus estudiantes en algún tipo de ideología política o por desarrollar proselitismo en las aulas de clase puedan ser multados y sancionados”.

Pronuciamiento del Sindicato de los Trabajadores del Sector Educativo de Santander, en voceria de nuestra Presidenta Sandra Jaimes Cruz, frente a lo que hoy se nos acusa a los maestros de Colombia de adoctrinar los estudiantes para menguar nuestra lucha contra el PND, por una nueva reforma al SGP y también donde llaman a la sociedad aprobar un proyecto de ley para sancionar a los docentes por pensar y luchar por el gremio y las clases menos favorecidas. Abrazo fraterno.Heriberto Delgado SilvaDirectivo SES

Δημοσιεύτηκε από Heribertocomiteejecutivoses Ses στις Τρίτη, 19 Φεβρουαρίου 2019

Muy acorde al video eliminado de youtube, el Centro Democrático pasó de los señalamientos a la censura en las aulas de clase. Según Rodríguez en los colegios los profesores estarían abusando de su autoridad para imponer ideologías políticas y hacer proselitismo político por la fuerza, recurriendo a la manipulación por las calificaciones.

Esta propuesta ha desatado un debate donde Julián de Zubiría propone crear una ley para promover la formación política en los colegios. Mientras tanto, Canal Capital estrenó el pasado 18 de febrero una serie de televisión llamada “La loca Margarita“.

En este proyecto, los personajes principales son dos profesoras víctimas de la violencia, allí se evidencia la necesidad imperante del educador en la construcción crítica de los estudiantes frente al complejo contexto colombiano atravezado por la guerra.

 

 

Explotación laboral en la globalización del trabajo

Explotación laboral en la globalización del trabajo

Jornadas flexibles de hasta 80 horas a la semana por menos de 150 euros al mes son el pan de cada día de muchos trabajadores en Asia, África o América Latina y la causa de que gran parte de la industria mundial se haya movido fuera de Occidente. A continuación le explicamos cómo la globalización, que prometía desarrollo mundial, terminó por empeorar las condiciones laborales de los(as) trabajadores(as) en el mundo.

La globalización se nos suele presentar como un proceso neutral que obedece sus propias leyes naturales, pero en realidad es uno de los culpables de que cada vez haya mayor desigualdad entre ricos y pobres. Para intentar comprender mejor cómo la globalización ha favorecido este incremento de la desigualdad, analizamos sus efectos sobre una de las actividades más determinantes del ser humano: el trabajo.

La globalización es un proceso que genera muchos debates y disparidad entre la comunidad internacional. Desde las posiciones liberales, se la considera la esencia del progreso moderno, una especie de oportunidad única para que todos los países no desarrollados se desarrollen por fin.

Para los anticapitalistas, se trata de neocolonialismo disfrazado de sueño estadounidense, un capítulo más en la dominación del capital europeo y norteamericano sobre el resto del mundo.

El origen de la globalización

Las operaciones mercantiles de carácter internacional han existido desde los inicios de las civilizaciones humanas, luego aparecen las expediciones coloniales a través del atlántico y después la revolución industrial que potencializan mucho más las dinámicas internacionales de comercio.

Sin embargo, estas actividades de conexión mundial y comercio transcontinental, no las podemos definir como la globalización que conocemos hoy en día ya que en ese entonces el imperio de turno era quien controlaba la producción y venta de los productos, una de las características actuales de la globalización que radica en la libertad del movimiento del capital por todo el planeta.

Luego de la repartición del mundo por parte de las potencias occidentales en el siglo XIX surgen grandes corporaciones privadas producto del desarrollo del capitalismo en el mundo. A principios del siglo XX estas corporaciones logran captar grandes recursos en Europa y el resto del mundo dando origen a algunas de las mayores empresas de la hitoria como Standard Oil, hoy dividida en grandes empresas como Chevron o ExxonMobil y Deutsche Bank que jugaría un papel muy importante en el siglo XXI.

El aumento del poder e influencia de estos grandes emporios industriales termina influenciando las políticas de tipo capitalista en favor de sus propios intereses, luego la caída de la URSS hay una mayor expansión del capital por el mundo. Los últimos 150 hemos atestiguado la caída del poder estatal en favor del mercado y sus intereses, fusionando la política exterior de las multinacionales con la política exterior de muchos países occidentales.

Con la aparición de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 1995 empezó a desarrollar políticas para garantizar la rentabilidad en cada dolar invertido en el mundo.

Estas políticas requieren que cada país limite la intervención estatal en los precios de cada mercancía —incluida la fuerza de trabajo— y deje casi todo el poder de decisión a las leyes del mercado, algo que aprovecharon las multinacionales para instalarse en los países recién integrados.

Flexibilidad y competitividad el alma de la globalización actual

Esta nueva perspectiva tuvo mayores consecuencias sobre los trabajadores no cualificados, a los que se les exige una mayor adaptabilidad y disponibilidad a las necesidades de la empresa. Por ello, uno de los sectores más afectados por el nuevo capitalismo fue la industria, situada en el centro de la economía fordista, que en Occidente contaba con millones de trabajadores especializados, pero en gran medida sustituibles.

La flexibilidad apareció para abolir el capitalismo fordista. En el fordismo, la amenaza del comunismo y el gran poder de los sindicatos contrarrestaban la voluntad de las grandes empresas de imponer sus condiciones y se formó un equilibrio frágil producto del cual nacerían los Estados del bienestar.

Todo ello cambió con la inclusión de nuevos mercados en la economía y el desarrollo de nuevas tecnologías en el transporte, con los que se abría la posibilidad de diversificar la producción hasta límites insospechados: ahora trabajadores de China podían fabricar una pieza que ensamblarían otros en Vietnam para que cargueros turcos transportasen el producto final hasta su consumo en Europa sin que por ello se perdiese eficiencia o productividad.

La economía flexible se encargó de optimizar cada una de las fases de producción a la vez que atacaba las bases de la organización sindical, que tantos problemas había causado en el período de posguerra.

Consecuencias en la industria

Los trabajadores industriales habían desarrollado un sindicalismo combativo que les servía de escudo ante las exigencias empresariales que pretendían cambiar su modo de vida, y por ello se convirtieron en uno de los objetivos prioritarios de los grandes empresarios del sector.

A partir de los 70, muchas fábricas se deslocalizaron a países más flexibles laboralmente, cuya regulación permitía horarios y condiciones laborales muy pobres, mucho más útiles para los nuevos modelos empresariales que comenzaban a surgir, como el famoso just in time (‘justo a tiempo’), que reducía al máximo los tiempos de producción, almacenamiento y distribución.

Los ejemplos de Detroit o la cuenca del Ruhr ilustran la naturaleza del cambio hacia la nueva industria neoliberal, que cruza el mundo como si no hubiese fronteras en busca de los trabajadores más baratos y eficientes.

La acumulación flexible también terminó con la idea fordista de la integración jerárquica empresarial y basó parte de su crecimiento en la subcontratación masiva de todo tipo de actividades.

Esta subcontratación trae muchos beneficios. Por un lado, permite la adaptación milimétrica de la producción a las necesidades de la empresa, ya que los trabajadores pueden contratarse y despedirse con la misma rapidez, sin costes extras.

or otro, la división de la cadena de producción entre múltiples empresas y países dificulta la asociación de los trabajadores sobre objetivos comunes, lo cual elimina muchos obstáculos para la reducción de derechos laborales y beneficios sociales y permite obtener mayores ganancias.

Gracias a estas y muchas otras ventajas se popularizó el offshoring o deslocalización de actividades empresariales a terceros países. Este proceso ya había tenido importancia en el pasado, pero fue a partir de los 90 cuando se desató y se convirtió en imprescindible para cualquier empresa que aspirase a mantener o incrementar sus ingresos.

Guarda mucha relación con el outsourcing, la externalización de actividades de la empresa, y hoy en día más del 80% de las empresas mundiales de más de 250 trabajadores cuentan con operaciones de este tipo.

Las razones están a la vista: actualmente, los ingresos mensuales que recibe una familia media indonesia son equiparables —nominalmente— al salario mínimo de España en 1970; parecería que vivimos en planetas diferentes si los comparamos con los salarios actuales en Occidente.

Jornadas flexibles de hasta 80 horas a la semana por menos de 150 euros al mes son el pan de cada día de muchos trabajadores en Asia, África o América Latina y la causa de que gran parte de la industria mundial se haya movido fuera de Occidente.

Las miles de pequeñas empresas que proveen de recursos a las grandes han tenido que adaptar sus métodos a las exigencias de estas, lo que en algunos casos ha traído de vuelta sistemas —como el trabajo realizado en el hogar, propio de la época feudal— que se han integrado dentro del sistema neoliberal, como en el caso de las trabajadoras textiles en India o Bangladés.

Agricultura 

La agricultura y el sector servicios también fueron incluidos en la nueva ola neoliberal y tuvieron que flexibilizarse en búsqueda de las sagradas rentabilidad y eficiencia.

Las pequeñas explotaciones familiares fueron desapareciendo para dar lugar a grandes fincas agroindustriales, un proceso que tuvo lugar en muchas partes del mundo. El objetivo era establecer monocultivos, plantar un solo producto de alto rendimiento y combinarlo con un aporte considerable de maquinaria y químicos, a fin de exprimir al máximo la capacidad de la tierra para proveer recursos.

Esto dejaba a los campesinos que no podían modernizar sus cultivos indefensos ante la volatilidad de los precios del mercado, ya que no podían competir con las grandes plantaciones, especialmente en los países pobres, donde la degradación de la tierra, los bajos precios y la escasa tecnología volvían inviable la agricultura convencional.

Sin tierra y sin trabajo, muchos campesinos se vieron obligados a mudarse a la ciudad en lo que ha supuesto una de las principales causas del éxodo rural de buena parte del planeta.

Los nuevos trabajadores venidos del campo aumentaron la competencia con el resto de los trabajadores y muchas veces se vieron obligados a aceptar los trabajos más precarios al no tener apenas cualificación para el trabajo urbano.

Sector de servicios

a partir de los años 90, muchas empresas se dieron cuenta de que la misma rentabilidad que se conseguía en la industria gracias a las condiciones laborales precarias se podía conseguir en otros sectores. Servicios de atención al cliente como los centros de atención telefónica (call centers) fueron trasladados en masa a países como India, atraídos por las malas condiciones de sus trabajadores.

El trabajo en el siglo XXI

El agujero laboral dejado por la huida de multinacionales hacia países pobres nunca fue rellenado del todo por nuevos trabajos, especialmente en algunas regiones como el sur de Europa o EE. UU.

De aquí surgió una competición renovada por el trabajo que erosiona los salarios y las condiciones laborales y que afecta principalmente a los trabajadores más intercambiables, los poco cualificados, que se ven abocados a enfrentarse entre ellos —parados contra población ocupada, trabajadores de países más pobres contra los de países ricos…— para acceder al poco trabajo disponible.

Desde la India a Francia pasando por América Latina, han crecido como setas las reformas laborales orientadas a promover la flexibilidad y la competitividad precarizando el trabajo y atacando las bases de la organización sindical para frenar cualquier contraataque.

Muchas reformas se realizaron en los 90y desde entonces el Derecho laboral ha seguido un camino similar en todo el mundo, dirigido a crear un nuevo tipo de trabajo “del siglo XXI” con las mayores facilidades posibles para los empresarios.

Este nuevo trabajo no se caracteriza simplemente por peores salarios, sino que incluye temporalidad, menos prestaciones sociales, jornadas absurdas —cortas e insuficientes las parciales, interminables las completas— y todo tipo de artimañas para vulnerar los derechos laborales, como horas extras sin remunerar o pagos en negro.

Derribar las fronteras comerciales ha conectado a todos los trabajadores del mundo, pero es una conexión controlada por las grandes empresas. De esta manera, han provocado un efecto dominó que expande progresivamente las condiciones de sobreexplotación desde los países más pobres hacia los más ricos y empeora la calidad del trabajo mientras aumentan las grandes fortunas.

Las nuevas tecnologías y la globalización hacen que producir, así como gestionar el transporte y la atención al cliente, sea más barato, rápido y efectivo, pero no han mejorado la calidad del trabajo ni sus condiciones, sino todo lo contrario. Muchas cosas deben cambiar si aspiramos a que progreso y bienestar vayan de la mano.

Apocalipsis

Apocalipsis


Ambientes distópicos: Apocalipsis

Es el momento de decirlo, no hay que esperar más: el 2019 es el año del apocalipsis. Las revelaciones que se nos han presentado en estos dos meses del año no puede indicar otra cosa diferente: en este año se arrasará con lo que hemos conocido. Dispondremos, una vez más, de rastros y huellas para intentar construir los relatos que nos permitan, por fin (¿por fin?), saber que será de nosotros y cómo nos debemos comportar.

Sabremos, que esa idea de la edulcoración de los conceptos ya nos tomó la delantera. Veremos que la educación –lo que más importa en una comunidad- se hará sin decir “casi” nada, ya que cualquier cosa dicha en una clase será una flagrante violación a la “libertad de los estudiantes” de saber y conocer, únicamente, lo que no les perturbe nuestra ya olvidada disposición de aprender.

La deseducación se sumará a lo ya visto: el café descafeinado, la leche deslactosada, y por qué no, la “política” despolitizada, para así construir las barreras necesarias que nos impida salir de nuestro “mundo feliz”, ese que se rodea de todo lo que nos genera satisfacción y que voltea la cara, indignado, a lo que nos incomoda.

Con el apocalipsis en ciernes, una opción posible es volver al “lado correcto de la historia”, devolver lo ya escrito al punto inicial de la enunciación. Enunciar –denunciar-, por ejemplo, que los muros son muy diplomáticos y que se pueden reforzar con intimidaciones comerciales.

Que lo humanitario es una amenaza a la seguridad de un país; y que para restaurar, humanitariamente, lo poco de memoria histórica que nos queda, hay que atravesar fronteras con un puñado de víveres, llevando con ellos “transformaciones” que nos convenzan que la salvación está en el desentenderse de los caprichos económicos que devaluan, inflan y bloquean los desarrollos de los países.

Es más bonito dejar aquello que nos perturba y abandonarlo, no considerarlo, y si se quiere, desaparecerlo. Es más bonito vivir en esos mundos bucólicos, de felicidad infininita, como se nos muestra en aquellas revistas de algunas religiones. Por eso, se grita airadamente la restauración de los “valores” por todos desconocidos, especialmente aquellos que permiten reciclar guerras: contra la evolución, contra las vacunas, contra el comunismo, contra el género, contra el “ismo” que no es mi “ismo”.

Entenderemos que discutir es mercaderear apoyos invasivos para (re)construir las bases de las futuras naciones corporativistas; que convivir es negociar la punición con los detentores de la “legalidad”; que lo justo es alternar los signos y simbolos; que trabajar es continuar con ideas “fabulosas” como la esclavitud; que los privilegios permiten la exclusión y la expropiación.

Siempre, como el país feliz que se dice que somos, hay que mostrar el mejor rostro a las adversidades, pues la confianza está más allá de la física, y no requiere de manifestaciones cercanas, materiales o pragmáticas. Se avecina para nosotros la mejor oportunidad. Abracemos con entusiasmo esta dimensión apocalíptica, y como distópicamente he intentado presentarlo en estos ambientes semanales, comencemos la paciente tarea de definir eso que queremos que prevalezca, eso con lo cual no podríamos continuar nuestro mundo.

Aquí he intentado considerar solo unos pocos aspectos, una que otra dimensión. La invitación es armar, no faltaba más, nuestro relato trascendente. ¿Estaremos en él?

La ciudad de la furia, el desespero y la angustia

La ciudad de la furia, el desespero y la angustia


“Las ciudades son un miserable recinto donde se
contienen todas las humanas derrotas”
Valerio Máximo

“En sus caras veo el temor
Ya no hay fábulas en la ciudad de la furia”
Soda Estéreo

 

En el barrio Alaska fue capturado Luis Fernando Loaiza acusado de abusar sexualmente de su hija. Diego Mauricio Mora fue apresado en el centro de la ciudad señalado de atacar con arma banca a otro hombre. Luis Alberto Parra, de profesión taxista, decidió quitarse la vida en su casa del barrio el Jordán, debido a una depresión causada, según afirman sus allegados, por problemas sentimentales. Una riña ocurrida en el barrio Álamos, en la comuna Siete de Ibagué, terminó en tragedia para Aderlín Navarro, en medio de la pelea el joven perdió la vida, su agresor le clavó un destornillador en el tórax. Una niña de 16 años, Rosmery Castellón Echeverry, fue vilmente asesinada el día anterior en la Hacienda Cauchitos jurisdicción de la vereda Aparco, zona de Picaleña. Al parecer fue violada.

A estos sucesos recientes (últimas 48 horas), se suman el suicidio de una madre quien desesperada decidió saltar al vacío de la inexistencia, llevando en sus brazos a su hijo de 10 años. La noticia le dio la vuelta al mundo. Las del párrafo anterior le darán la vuelta al barrio, a la esquina y luego el bullicio del día a día reemplazará cada una de estas tragedias hasta que otra tragedia peor la supla en el caótico mundo cotidiano de la ciudad.

¿Qué está pasando en Ibagué?, se preguntan los ciudadanos, los medios amarillistas, los medios serios, algunos políticos, las instituciones y los académicos. Suicidios, riñas, atracos, agresiones a mujeres, robos y demás actos vandálicos agobian un territorio que muchos añoran como un pueblo pacífico. El territorio crece, la ciudad se hace cada vez más ciudad y trae consigo los males de las metrópolis intermedias.

Esto no se soluciona echándole la culpa al alcalde o invocando a infructuosas cadenas de oraciones, con rancios discursos de espíritus que agobian a los vivos. La ciudad no está maldita, como dicen algunas matronas en las esquinas, la ciudad está haciéndose más ciudad.

Carlos Monsiváis, dijo alguna vez que:

“Cada ciudad con 800 mil o un millón de habitantes, genera su propia zona prescindible, compuesta por esa gente sin oficio ni beneficio, en el filo de la navaja entre la sobrevivencia y el delito”.

El síntoma de que un pueblo se hace ciudad no solo se da en la presencia física de edificaciones, grandes malls o variadas construcciones, se da también en la confluencia de nuevas formas urbanas de padecer y habitar el mundo.

No quiero decir, con lo anterior, que debamos resignarnos a tener una ciudad furibunda, porque la ciudad la hacen, también, quienes la habitan. En ese sentido, es la cultura o la construcción cultural colectiva, la que le puede permitir a una ciudad mejorar los indicadores de bienestar de sus habitantes.

No es estableciendo mayores dispositivos de control que una ciudad se hace más segura, es educando al ciudadano para hacer y habitar la ciudad; es, también, dotándola de equipamientos para el bien-estar de sus habitantes.

Necesitamos más parques, lugares para el ocio, espacios para la cultura, centros de apoyo, zonas verdes, cinemas al aire, espacios deportivos, campañas de formación, opciones espaciales para el excluido, música, medios de comunicación formativos (no especulativos y amarillistas), universidades estudiando los fenómenos y proponiendo políticas públicas… necesitamos un aprestamiento para la ciudad del siglo XXI y sus sujetos.

Ibagué, el apacible terruño de antaño es apenas un recuerdo vívido, hoy tenemos una ciudad, que como muchos llamamos jocosamente, se puede nombrar Ibahell. Debemos aceptar que cambió, los gobernantes deben aprestarse para administrar una urbe, no un pueblito; la sociedad debe seguir intentando transformar el deliro del mundo moderno, que no solo provoca furia, desespero y angustia en nuestras aceras, sino en todas las esquinas del mundo.


Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Docente Universidad del Tolima

PND le incumple a las Universidades públicas

PND le incumple a las Universidades públicas

Por: unperiodico.unal.edu.co*

Mientras tres de los seis puntos acordados en la Mesa de Diálogo con el Gobierno no tienen un soporte normativo en el articulado del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2018-2022, que se debate en el Congreso de la República, la materialización de los otros puntos, aunque incluidos en el Plan, se enfrentarían a restricciones presupuestales.

Durante el segundo semestre de 2018 los estudiantes y docentes de las 32 universidades públicas del país desarrollaron un amplio proceso de movilización. Este permitió instalar una Mesa de Diálogo con el Gobierno que alcanzó una serie de acuerdos en materia financiera, normativa y de garantías de participación. Específicamente, en lo que concierne al PND 2018-2022, el Gobierno se comprometió a incluir un conjunto de iniciativas tendientes a impulsar:

  1. Una reforma integral del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (Icetex);
  2. El saneamiento de pasivos de las instituciones de educación superior (IES) públicas por valor de 500.000 millones de pesos;
  3. La destinación a las IES de saldos presupuestales apropiados y no comprometidos del Presupuesto General de la Nación (PGN);
  4. La habilitación legal para la transferencia de recursos del PGN a funcionamiento de las instituciones técnicas, tecnológicas y universitarias (ITTU);
  5. Una revisión integral de las fuentes y los usos de los recursos de las IES públicas para garantizar su financiamiento y sostenibilidad, y la consecuente preparación de un documento que sirva de insumo para modificar los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992;
  6. Las estrategias requeridas para desarrollar un “Pacto por la educación” en Colombia.

¿En qué medida el PND propuesto por el gobierno de Iván Duque materializa los acuerdos alcanzados en la Mesa de Diálogo con estudiantes y profesores? Responder a esta pregunta significa analizar las bases del Plan, del Plan Plurianual de Inversiones que lo soporta, y del proyecto de ley radicado ante el Congreso de la República.

Las bases del PND

El PND 2018-2022 dice que su objetivo fundamental es buscar un país más equitativo. Afirma que la legalidad y el emprendimiento serán los pilares mediante los cuales se obtendrá dicho objetivo fundamental. En este sentido, propone la “Ecuación del bienestar”, según la cual, Legalidad + Emprendimiento = Equidad.

Según el Plan, se requiere de un Estado capaz de consolidar una “política social moderna” que conecte los sectores más vulnerables del país al mercado, para que, por sí mismos (“emprendimiento”) y con cierto tipo de ayudas focalizadas (“igualdad de oportunidades”), gestionen su situación de desventaja. De esta manera, las acciones estratégicas del PND se soportan en un criterio de focalización + excelencia.

Por lo tanto, la educación superior no se asume como un bien que se debe garantizar a cada joven simplemente por el hecho de ser humano, sino que está sujeto a una combinación de vulnerabilidad y mérito individual. Así, se garantiza el acceso privilegiando el subsidio focalizado a la demanda y los mecanismos de crédito educativo: de ahí la idea gubernamental de garantizar el pago de las matrículas de los estudiantes más vulnerables en las universidades públicas (pero no de asumir el costo real de dichos estudiantes), y la intención de fortalecer financieramente al Icetex. En este sentido, la concepción de educación que se advierte en las bases del PND contraría el sentido y la perspectiva de los acuerdos alcanzados en la Mesa de Diálogo.

El Plan Plurianual de Inversiones

El Plan Plurianual de Inversiones propuesto indica que el sector educativo recibirá recursos por 216,5 billones de pesos: 135,7 billones (el 63 %) provendrán del PGN, los 80,7 billones restantes serán aportes del sector privado. En otras palabras, si se descuentan los recursos que se espera financie el sector privado, los aportes del Gobierno a la educación del país serán de alrededor de 45 billones de pesos anuales entre 2020 y 2022.

Esa variación no es sustancial si se tiene en cuenta que en 2019 el nivel de gasto en educación alcanzará los 41,4 billones de pesos. Además queda claro que la mayor parte de la variación recaería en los “recursos privados”. Valdría la pena aclarar si por estos recursos se entiende aumentos en las matrículas, créditos educativos no condonables, donaciones del sector privado o modalidades de alianzas público-privadas. En todos los casos, un paso más hacia la privatización.

¿Será suficiente el esfuerzo presupuestal previsto por el Gobierno si se tiene en cuenta que, solo para la educación superior, el Acuerdo establecido con los estudiantes y los profesores prevé aportes por 2,64 billones de pesos provenientes del PGN? ¿Qué pasará con las metas que se establecen en los otros niveles del sistema educativo? ¿Es factible el riesgo del incumplimiento del Acuerdo en educación superior, dado el desfinanciamiento público que enfrenta el sistema educativo en su conjunto?

El proyecto de ley del PND

Además de las dudas financieras que arroja el PND para el sector educativo, es posible advertir algunos incumplimientos de lo acordado en el articulado radicado ante el Congreso de la República por el gobierno de Iván Duque:

  • Recursos de funcionamiento a la base presupuestal.Aunque el Acuerdo no establecía explícitamente la incorporación del tema en el PND, se ha consignado un artículo con los porcentajes establecidos (artículo 108). Este rubro será financiado con recursos del PGN, lo cual reafirma la preocupación ya mencionada en materia de financiamiento.
  • Reforma integral al Icetex.Los artículos 110 y 111 del PND establecen lineamientos referidos al Instituto. Sin embargo estos no incluyen la necesidad de hacer una reforma integral, tal como se estableció en el Acuerdo. No se abre, entonces, el escenario para reformar la Ley 1911 de 2018, que establece el modelo de financiación contingente del ingreso. Además se mantiene la filosofía de los programas “Ser Pilo Paga” y “Generación E”, en cuanto a focalización, subsidio a la demanda, crédito educativo y mérito individual.
  • Saneamiento de pasivos.Esta obligación queda consignada en el artículo 108 del PND, aunque no se establece puntualmente el valor; se aclara que no formarán parte de la base presupuestal. Como se dijo, este rubro será financiado con recursos del PGN, lo cual reafirma la preocupación ya mencionada en materia de financiamiento, pues del Acuerdo se desprende que son recursos distintos a aquellos que se canalizarán hacia el funcionamiento y la base presupuestal.
  • Destinación a las IES de saldos presupuestales apropiados y no comprometidos del PGN.No existe ningún artículo relacionado con este acuerdo, que representa recursos hasta por 300.000 millones de pesos en 2019. De ahí que se prevea un desfinanciamiento del Acuerdo por un monto similar.
  • Habilitación legal para la transferencia de recursos del PGN a funcionamiento de las ITTU. Se habilita la transferencia de recursos.
  • Modificación a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992.No se incluye un artículo queestablezca “la revisión integral de las fuentes y los usos”, o “el establecimiento de una propuesta de reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992 según criterios de universalidad y equidad”, por ejemplo.
  • Las estrategias para materializar el “Pacto por la educación”. Los principios de la “política social moderna” son contrarios a los propósitos que tendría el “Pacto por la educación” propuesto por estudiantes y profesores, que defiende principios de universalización, derecho a la educación y gratuidad.

En el marco de la discusión que se desarrolla en el Congreso de la República es importante exigir que se hagan las modificaciones en el articulado a los asuntos que distorsionan lo acordado, además de incluir lo que está ausente.

En conclusión

  • No es claro cómo se garantizará la financiación del Acuerdo en la educación superior, ni cómo se lograrán las metas que se proponen para todo el sector educativo.
  • Tres de los seis puntos acordados en la Mesa de Diálogo no tienen un soporte normativo en el articulado del PND: destinación de saldos presupuestales para 2019, modificación de los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, y “Pacto por la educación”.
  • Sobre la reforma al Icetex no existe claridad, pues se proponen líneas de fortalecimiento en su rol tradicional.
  • Los demás puntos del Acuerdo se incluyen en el artículo 108 del PND, pero su materialización se enfrenta a las restricciones presupuestales arriba mencionadas.
  • El avance hacia la consolidación de un “Pacto por la educación”, en los términos defendidos por el Acuerdo con los estudiantes y profesores, no responde a los principios de la “política social moderna” propuestos por el Gobierno.

El riesgo de desfigurar o incumplir el Acuerdo es latente. En el marco de la discusión que se desarrolla en el Congreso de la República es importante exigir que se hagan las modificaciones en el articulado a los asuntos que distorsionan lo acordado, además de incluir lo que está ausente. Los compromisos asumidos por el Gobierno nacional con el movimiento estudiantil y profesoral se deben cumplir guardando fidelidad al espíritu de lo acordado, esto es, la “construcción de acuerdos y soluciones que permitan resolver la situación actual de la educación superior […] garantizar de forma idónea y eficaz el derecho a la educación de los colombianos”.

 


* Andrés Felipe Mora Cortésprofesor, Departamento de Ciencia Política de la Universidad Javeriana
Carolina Jiménez Martínprofesora, Departamento de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Colombia
Daniel Libreros Caicedoprofesor, Departamento de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia