Ante este panorama el Centro de Pensamiento y Seguimiento a los Diálogos de Paz de la Universidad Nacional, realizó un análisis del estado actual de los diálogos de paz y nueve propuestas para avanzar en este proceso.

Aunque se percibe un ambiente de pesimismo y desconcierto respecto a las negociaciones de paz entre el Gobierno Nacional y la guerrilla del Eln, sí han existido avances y lo más importante, la voluntad de las partes para continuar en la búsqueda concertada de la paz siguen presentes.

La voluntad de paz manifestada

En su discurso de posesión, el presidente Duque manifestó que: “Un proceso creíble debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional y tiempos definidos. Queremos avanzar, pero el pueblo colombiano no tolerará que la violencia sea legitimada como medio de presión al Estado”

Tres días antes de la posesión de Duque, en una entrevista con Telesur, Pablo Beltrán, jefe de la Delegación de Paz del Eln, ante la pregunta sobre las nuevas condiciones del Gobierno entrante para la continuación del proceso dijo: “Los que sean los escuchamos, porque esa es la negociación”

El pasado 24 de agosto, en declaraciones al New York Times Beltrán resaltó que el propósito del proceso es sacar la violencia de la política, y por primera vez habló de la dejación de armas y puso sobre la mesa la propuesta de realizarla de manera gradual. También reveló que había hablado con el nuevo Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos y que había detectado “voluntad de paz” y que es posible lograr un acuerdo con el Eln en el gobierno de Duque.

Otro hecho que le da esperanza a las negociaciones, es la decisión del Gobierno Duque de solicitar al Secretariado General de las Naciones Unidas, prorrogar un año más la Misión de Verificación, autorizada por el Consejo de Seguridad Nacional por unanimidad.

El objeto central de esta misión de Verificación había sido los acuerdos con las Farc-Ep en relación con la reincorporación, sin embargo jugó un papel muy importante en el pasado cese al fuego bilateral entre el Eln y el Gobierno Nacional.

Pese a a crítica situación de los líderes y defensores de derechos humanos asesinados en los territorios de conflicto e inmensa importancia para el país, y la posibilidad de que esta situación afecte de manera negativa en la posibilidad de una salida pacífica al conflicto, podría decirse que sí existe voluntad explícita del Eln para continuar con los diálogos de paz con el presidente Duque.

Por su parte el Gobierno en cabeza de Iván Duque ha expresado su interés en revisar el estado del proceso y ajustar lo necesario para continuar con los diálogos. Duque también ha sido claro en que, si bien quiere la paz, tiene críticas a la forma en la cual se realizó la negociación con las Farc-Ep, por su parte el Eln ha insistido en darle un carácter distinto y propio a su proceso, lo anterior pinta un buen panorama para que Gobierno y Eln puedan construir un proceso en el cual ambos se sientan más cómodos.

Un nuevo proceso, nuevos retos, más propuestas

En ese sentido, el Centro de Pensamiento y Seguimiento a los Diálogos de Paz sugiere nueve puntos a tener en cuenta en la construcción de ese nuevo proceso entre las partes mencionadas con un enfoque distinto y criterios a la hora de plantear dichos ajustes:

  1. Establecer como objetivo central y explícito del proceso “sacar la violencia de la política”.
  2. Reorientar las conversaciones hacia el desecalonamiento gradual del conflicto armado, que implique alivios humanitarios para las comunidades en los territorios de manera inmediata, terminando con el secuestro y la extorsión y permita llegar a un cese bilateral y definitivo como punto de llegada y no de partida.
  3. Acelerar e intensificar el componente de la participación de la sociedad, en su diversidad, de manera organizada, a partir de los principios y criterios consignados en la declaración política del pasado 1 de agosto, creando espacios de participación efectiva en territorios específicos para darle soluciones reales a las comunidades.
  4. Compromisos diáfanos y efectivos frente a la defensa de la vida de los líderes sociales.
  5. A partir de la noción de que es posible y deseable, firmar y empezar a implementar un acuerdo final con el Eln en los 4 años del actual mandato presidencial: Se debe establecer una calendarización y ajustes metodológicos que permita a la mesa tener mayor claridad acerca de los tiempos y la tareas en el corto, mediano y largo plazo, pero que a demás, y sobre todo, le de una clara señal al país que el proceso sí va hacia buen puerto, calve para motivar la participación de una sociedad aún muy escéptica e indiferente.
  6. Establecer el principio de negociación basado en “acuerdos parciales de vigencia inmediata” que permitan que la implementación no esté desfasada del proceso de conversaciones.
  7. En cuanto a la participación de la comunidad internacional, se debe aprovechar su inmenso potencial de colaboración y todo ajuste o ampliación de la arquitectura actual debe ser el resultado de acuerdos bilaterales
  8. Sería recomendable contemplar, lo más pronto posible, traer la Mesa de Diálogos a territorio nacional, con la Iglesia Católica como garante, ojalá con el apoyo del Vaticano. La experiencia de las audiencias de Tocancipá y Bogotá el año pasado, así como la visita a Casa de Paz de Antonio García, durante el gobierno de Uribe, muestran su viabilidad.
  9. Diseñar e implementar un plan de comunicación y pedagogía para la paz desde la Mesa de conversaciones a lo largo del proceso.

Este documento, se suma al gesto de Paz que el Gobierno Español a través de su jefe de gobierno, Pedro Sánchez realizará al presidente Duque, y en el que incluso, se exploró la posibilidad de que el país ibérico sea sede y epicentro de la reactivación de la mesa de diálogos.

El Eln en el Tolima

Es importante señalar que esta organización, en el Departamento del Tolima ha tenido una histórica presencia marginal en el norte del Tolima, a través del Bloque Bolcheviques del Libano, integrado por las comisiones Guillermo Ariza, Armando Triviales y Héroes 20 de Octubre.

Esta estructura ha recibido importantes golpes por parte de las autoridades, el más reciente de ellos ocurrió el pasado 26 de agosto, cuando en inmediaciones del municipio de Soacha en Cundinamarca, fue capturado Elisedio Vallejo Agudelo alias “Mono Eliseo” quien pertenecía a dicha estructura criminal, y en la actualidad, sería el encargado del trabajo político de dicho frente en el Tolima.

Señalemos que de acuerdo con diversos informes entre 1990 y el 2001 del total las acciones armadas registradas en el Departamento, el 19% correspondió a acciones del Eln y entre el 2001 y el 2012 cayeron al 4%.; a comienzos de este 2018 circuló información sobre lonque serianun reactivamiento de las estructuras de esta guerrilla en el norte del Tolima, sin embargo autoridades militares y de policía han descartado esta situación.

Cualquiera que sea el estado actual de esta organización, se hace imperioso avanzar hacia la consolidación de una paz completa en la que se profundice la implementación de los acuerdos de la Habana con las Farc-Ep y se reactiven y avance en los diálogos con el Eln.