* Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete la posición de La Pipa. 


 

En un espacio de análisis con personas de diversas organizaciones sociales del sur del Tolima y con cooperantes internacionales, se discutía acerca de los factores que hacen que este territorio dentro del departamento se comporte de una manera distinta a otras regiones como el Catatumbo y el departamento de Nariño, que en pleno proceso de posacuerdo han visto el resurgir de la violencia a través de las disidencias de las Farc, las bandas criminales y el incontrolable avance del narcotráfico.

Esto ha sido tan crítico en estas regiones que incluso la cooperación internacional piensa que con este fenómeno tan complejo de la violencia cada vez es más difícil seguir interviniendo para contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones rurales que han sido las grandes afectadas.
El sur del Tolima en el posacuerdo es visto como un caso de éxito comparado con esas otras latitudes donde campea la violencia y donde el Estado está demostrando su incompetencia para garantizar la seguridad de los líderes y las poblaciones.
Suponiendo que en esta comparación salgamos bien librados, los factores que podrían explicar la relativa calma y tranquilidad en el territorio del sur del Tolima podrían ser los siguientes:

1. La existencia en los municipios del sur del Tolima de un número bastante importante de organizaciones sociales que como capital social, se han venido fortaleciendo y a través de este proceso, tienen arraigo, avanzan en su identidad y defienden su terruño, apostándole a consolidar la convivencia, la reconciliación y la paz.

2. La fortuna de no tener en este espacio del departamento presencia de cultivos de uso ilícito, que sin duda son unos generadores de conflicto social y de presencia de actores armados que los promueven y viven del negocio de la producción y tráfico de la droga.

3. La presencia de un solo actor armado, las Farc, que hace un año hicieron dejación de armas y se mantienen a pesar de las enormes dificultades en los acuerdos de paz firmados con el gobierno del presidente Santos. Esta situación sería totalmente distinta si tuviéramos un territorio en disputa por la presencia de varias fuerzas armadas ilegales y por la ausencia de la fuerza pública.

4. El éxito que tuvieron las fuerzas armadas con su plan consolidación que indiscutiblemente redujeron la presencia armada de las Farc cuando estaban en la confrontación y lograron garantizar el control territorial.

5. La inversión publica que se ha dado en los últimos años que comparada con otras regiones del departamento y del país ha sido importante.

6. El deseo de la población de que se construyan nuevas narrativas alrededor del progreso social, la riqueza del territorio y el empuje de sus gentes en contravía del estigma de ser la región donde se incubó la violencia y nacieron las Farc.